El campo de golf de Miño, en precario

La suspensión de un torneo de la federación gallega tras las quejas de jugadores por el mal estado del recorrido evidencia los problemas de mantenimiento


La Voz

El campo de golf de Miño se encuentra en precario. Mientras no se consuma la salida a subasta del recorrido de 18 hoyos propiedad de Martinsa-Fadesa, el complejo evidencia diferentes problemas de mantenimiento. Lo confirma la suspensión del Campeonato de Galicia masculino de tercera categoría. Se aplazó el jueves después de que dos jugadores remitiesen un escrito a la federación gallega en el que exponían sus quejas por el mal estado de la sede de la competición y por tal motivo solicitaban su baja en la lista de salida. Su deterioro complica la futura concurrencia de inversores para relanzar el complejo.

El campo de 18 hoyos de Miño lo explotó en régimen de concesión Aymerich entre los años 2007 y 2012. A continuación fue Gealbegolf quien lo alquiló y se mostró incapaz de dotarlo no ya de unos estándares de calidad, sino de darle una mínima viabilidad económica. Después de continuos impagos, la empresa de Gerardo Mosquera solicitó su liquidación voluntaria en septiembre del 2016 y el campo volvió a manos de Martinsa-Fadesa. Tras unos días con el recinto cerrado, en febrero del 2017 asumió el mantenimiento del recorrido un equipo liderado por el empresario Manuel Basanta y la firma Mabasle.

La situación de provisionalidad de la concesión complica que se acometan inversiones de calado en el campo, por la incertidumbre de que el campo pueda cambiar de manos cuando se subaste. La salida a la venta del complejo se encuentra bloqueada, según el Concello de Miño, por una reclamación ante el juzgado Mercantil número 1 de A Coruña, por una hipoteca sobre propiedades de la antigua Fadesa que valora en 8 millones de euros ?incluido el campo de golf?. Así que la lógica apunta a que, cuanto más se demore la resolución judicial del caso y la salida a subasta del campo, más se deteriorará el campo.

El umbral de socios

Mabasle recuperó el campo de su deterioro en un primer momento, pero con el paso del tiempo se ha ido deteriorando. La caída de socios desencadena un círculo vicioso: a menos socios, menos ingresos; y a menos ingresos, menos inversión en mantenimiento y menos socios. Según fuentes del club, cayó de 300 a unos 180, una cifra considerada por los expertos como insuficiente para la supervivencia con unos mínimos estándares de calidad de un campo de esas características, que además durante gran parte del año tampoco recibe ingresos relevantes por la salida al campo de jugadores invitados.

La propia gerencia también considera insuficiente esa cifra de socios. Por eso Mabasle trató de impulsar la captación de jugadores con una nueva política de precios en septiembre del 2018.Pero las altas de abonados apenas compensan la marcha de otros. En el campo de Larín y el pitch and putt de Paderne constataron la llegada de jugadores desencantados con el estado del recorrido de Miño.

La suspensión del Campeonato Gallego masculino de tercera confirma el mal estado del campo. El club atribuyó los problemas a la rotura de «una de las arterias principales» de riego, lo que imposibilita el juego en al menos dos calles del recorrido, tal como recogió la federación gallega. Pero, pese a esa circunstancia, el campo se podía jugar completo estos días, con zanjas en distintas partes y la presencia de jardineros trabajando en varios lugares.

Problemas en «tees», «greenes», calles...

El campo de Miño sufre algunos problemas habituales en los campos de golf. Esos contratiempos obligan a un constante trabajo de reparación y mantenimiento que, con sus medios, se revela insuficiente. Un vistazo estos días al recorrido confirma problemas de distinto tipo. La entrada al campo del jabalí ?facilitada por el paso del Camino de Santiago por el recinto, lo que complica su cierre? genera destrozos continuos. El topo levanta las calles en varias zonas del campo. La presencia del hongo conocido como del dólar estropea los greenes, en su mayoría muy irregulares, y con remiendos en el 2, el 6... Las calvas son frecuentes en amplias zonas de varias calles, como la 4 y la 6, y el barro asoma en la 10. Los tees ?que estos días se resembraban? presentan un estado muy deficiente.

La inestabilidad ha marcado la concesión de cafetería y restaurante, un servicio básico en la atención al público. A través de las redes sociales, se anunciaba la siguiente oferta de empleo el pasado miércoles. «Se necesita camarer@ y cociner@ para la cafetería del campo de golf de Miño».

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