Los vecinos de Culleredo denuncian que la incidencia se repite «cada vez que chove moito»
08 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Es una constante: cada vez que llueve mucho, y en esta esquina de la Península este hecho es bastante frecuente, el alcantarillado se desborda. Las aguas de la red de fecales brotan por las tapas de los sumideros y, lo peor, van a parar al río Valiñas, que desemboca en la ría. Los vecinos de Sésamo, Rumbo y Ledoño, los núcleos de población que se encuentran en este valle de Culleredo, son los más afectados. Pero, como destacan, la contaminación se extiende aguas abajo.
«Levamos así anos, desde antes da pandemia. O problema está nas canalizacións que se fixeron no seu día, canda o polígono de Ledoño. Algo ten que estar mal aquí abaixo porque, cando se acumula moita auga no río polas chuvias, o seu caudal fíltrase á rede de fecais, que non dá máis de si», explica Diego Pombo.
Este vecino es uno de los que ha llevado sus quejas hasta el gobierno local, que abordó el asunto del río Valiñas en el último pleno del 2025. «Unha das solucións que nos propoñen é subir as tapas das alcantarillas, pero non é cuestión diso, senón da rede subterránea. Dá subministro a núcleos de poboación, a un polígono e, en breve, a un novo colexio, e pode ser que tamén a unha residencia de maiores», añade Pombo, que ha presentado un escrito en el registro municipal.
Desde el ejecutivo local han pedido un informe técnico a la concesionaria del servicio de saneamiento sobre la incidencia. «Nos han informado de que el desbordamiento del río Valiñas se produce de forma repetida ante episodios de lluvia intensos, afectando al colector de saneamiento que discurre cercano a sus márgenes», detallan fuentes municipales.
«Este colector —continúan— fue construido entre el 2000 y el 2004 por diversos promotores como Augas de Galicia, la Diputación y Fadesa».
La situación y la cota de los pozos de registro, dicen desde el Concello, «no son adecuados ya que el nivel del río ahí es superior, entrando el agua a través de estos, lo que provoca que aguas abajo el colector entre en carga». Comprobaron que no está atascado, sino que son las «avalanchas de agua» las que provocan que por los pozos salga agua residual.
En diciembre, «la Policía Autonómica realizó una inspección y notificó que no se trataba de un vertido», remarcan. Desde el gobierno local de José Ramón Rioboo aseguran que «comparten la preocupación». Tanto el Concello como la empresa concesionaria, avanzan, estudian vías para «minimizar la incidencia» de forma coordinada.
Por eso, dicen, han solicitado una reunión con Augas de Galicia. «Una vez cuantificado el importe del proyecto a desarrollar, también se mantendrá una reunión con la Xunta, para solicitar que se cofinancie la actuación a través del canon del agua que se recauda por cuestiones de saneamiento y que debe ser destinado a mejorar los impactos medioambientales», sostiene el Concello.