Beta Aguilar ve Santiago como un oasis cultural donde poder vivir y crear
A CORUÑA CIUDAD
Ciudades amables para los artistas permiten conciliar arte, trabajo y vida dando resultados como Pupa Colectiva
21 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Las grandes distancias y los precios desorbitados de la vivienda en grandes ciudades como Madrid, traen a Galicia perfiles como el de Beta Aguilar, programadora cultural y técnica en márketing. Al finalizar la carrera de filosofía en la Universidad Complutense, la programadora vio claro las dificultades que se planteaban en la gran ciudad. «Mis amigas y yo nos dimos cuenta de que era imposible trabajar a tiempo completo, tener proyectos artísticos y vida personal», declara Beta, que desde el 2019 vive en Santiago. Vino con un grupo de punk llamado Cuevas que formó con su amigas, pero la pandemia hizo que todas menos ella volvieran a Madrid. «Barajamos Granada o Santiago para mudarnos juntas y vinimos aquí porque está muy bien conectado con otras ciudades como Vigo o A Coruña. Además, para ser una capital mediana, hay mucho movimiento cultural y musical», afirma. Desde su llegada a la ciudad, no ha parado de pinchar, programar y crear. La madrileña trabaja paralelamente como técnica de márketing en una agencia de publicidad en O Milladoiro, donde combina su trabajo en gestión de proyectos y redes sociales. En el 2022 comenzó un colectivo musical autofinanciado, Malfario, junto con otras disyoqueis, que se centraba en organizar fiestas. «El objetivo era ofrecer un espacio seguro para personas diferentes y dar una escena club interesante», explica. El proyecto duró un año y terminó a causa de las complicaciones que se generaron desde las propias salas. Cerró con eventos con entradas agotadas, como su penúltima fiesta en la sala Malatesta: «Creamos un espacio para la diversión, que era muy necesario para el público LGBT de la ciudad», declara Aguilar. El cierre de este proyecto dejó formado un equipo de diferentes perfiles artísticos, que volvió a reunirse en Pupa Colectiva. Esta plataforma cultural surgió en el 2025 de las ganas de trabajar entre amigas. Terminó conformando un programa en colaboración con el Centro Xove de Creación Cultural da Almáciga y el Ayuntamiento. «Como ganamos festivales, pudimos vernos con un cierto desahogo económico y formamos la colectiva», aclara. En el Centro Xove se les propuso hacer un primer evento bajo el título de «Pupa: procesos creativos disidentes», en el que se combinaban proyecciones, conciertos, mesa redonda y sesión de disyóquey. El encuentro tuvo muy buena acogida entre la comunidad de creadores más vanguardistas y underground de la ciudad, generando un espacio de encuentro y de creación. «El objetivo de Pupa Colectiva es crear espacios de encuentro entre jóvenes artistas de la ciudad, ofreciendo conciertos, actuaciones, exposiciones de artes plásticas, charlas, etc. Siempre que se haga una actividad desde la apetencia y las inquietudes que tengamos como colectiva o que el propio público nos traslade», afirma Beta Aguilar. Aclara la existencia de dos líneas de trabajo, una más ligada a la Administración, con financiación por parte de las instituciones, y otra que explora a artistas independientes que habitan los márgenes de la ciudad.