Paul Preston, Casares Quiroga y el reto de ilustrar la Guerra Civil llega a A Coruña

A CORUÑA CIUDAD

Viñetas desde o Atlántico inaugura en la casa museo del político coruñés una muestra con los dibujos de José Pablo García, ilustrador de la adaptación al cómic del ensayo del historiador británico

14 ago 2026 . Actualizado a las 14:26 h.

Desde este viernes, la adaptación al cómic de la obra de Paul Preston sobre la Guerra Civil española es todavía más accesible para el gran público. Las ilustraciones originales de su creador, el dibujante José Pablo García, se exponen en la casa museo Casares Quiroga de A Coruña como uno de los platos fuertes del festival Viñetas desde o Atlántico. La muestra Viñetas con memoria social II. La guerra civil de Paul Preston supone un paso más de un ejercicio de memoria democrática que, desde sus primeros pasos, afrontó importantes obstáculos para salir adelante.

El principal reto del proyecto, que vio la luz en el 2016, fue persuadir al historiador británico. «Primero había que convencerle de hacer la adaptación, porque él era una persona que no ha leído cómics jamás, ni de niño», contó este viernes José Pablo García durante la visita guiada de inauguración de la muestra. Sin embargo, las reticencias iniciales se superaron y el proyecto acabó recibiendo luz verde. Para García, un autor novel por aquel entonces que contemplaba retirarse del dibujo o reorientar su carrera , la propuesta supuso una oportunidad irrenunciable pero extenuante. Con un plazo de apenas nueve meses para condensar cerca de 300 páginas, el dibujante tuvo que asumir un ritmo de trabajo vertiginoso para cumplir con las exigencias de la editorial, que buscaba hacer coincidir el lanzamiento del libro con el 80.º aniversario del inicio de la contienda bélica. 

Apenas diez años después de aquel hito editorial, la conmemoración de los noventa años del golpe de Estado de 1936 se ha convertido en el marco ideal para recuperar la obra y llevar sus viñetas a las paredes del festival coruñés. Durante el acto inaugural, el concejal de Cultura y Turismo de A Coruña, Gonzalo Castro, celebró el éxito de la convocatoria y subrayó el papel decisivo de las manifestaciones culturales y de Viñetas desde o Atlántico en la construcción de una conciencia crítica colectiva. «Eu creo que é un éxito absoluto. A cultura, e neste caso Viñetas desde o Atlántico, ten un valor inmenso na xeración dunha opinión crítica e no impulso dunha reflexión colectiva sobre acontecementos históricos que teñen significado na historia do noso país. O compromiso coa defensa dos valores democráticos, do respecto, da tolerancia e da convivencia pacífica de todos e de todas es moi importante», dijo el edil. 

El papel de Santiago Casares Quiroga en la Guerra Civil

Viñeta de la carta que recibió Santiago Casares Quiroga, presidente del Consejo de Ministros  de la Segunda República Española, de Francisco Franco
Viñeta de la carta que recibió Santiago Casares Quiroga, presidente del Consejo de Ministros de la Segunda República Española, de Francisco Franco Y.G.

La elección de la casa museo Casares Quiroga como espacio expositivo añade una carga simbólica fundamental al recorrido, ya que Santiago Casares Quiroga (A Coruña, 1884) juega un papel central en uno de los pasajes del cómic y en el ensayo de Preston. En sus páginas se recrea un episodio clave e inquietante: la extraña carta que el general Francisco Franco envió a Casares Quiroga ofreciéndole información sobre la conspiración militar en marcha a cambio de su colaboración. Ante la ambigüedad del escrito, el entonces presidente del Gobierno optó por no darle curso, en una decisión cuyo peso histórico sigue siendo objeto de debate, dado que en ese momento Franco no encabezaba la trama golpista. «No se sabe hasta qué punto podía haber cambiado el curso de la historia», comentó el ilustrador sobre ese pasaje de la historia. 

Aquel episodio refleja el clima de incertidumbre que precedió al estallido de la guerra. Aunque el Ejecutivo republicano disponía de múltiples advertencias sobre la insurrección, confió en poder mantener la situación bajo control e inicialmente rechazó armar a las organizaciones obreras por temor a desencadenar una revolución incontrolada. Desbordado finalmente por los acontecimientos, Casares Quiroga presentó su dimisión ante Manuel Azaña en la madrugada del 19 de julio de 1936. Su salida abrió paso al breve intento de negociación liderado por Diego Martínez Barrio, cuyo fracaso definitivo dio inicio a casi tres años de contienda bélica.

Noventa años después, la exposición del trabajo de José Pablo García no solo rinde homenaje a la rigurosidad historiográfica de Paul Preston, sino que demuestra el potencial del cómic como herramienta pedagógica de primer orden. Al tender un puente entre la investigación académica y los nuevos lenguajes narrativos, la muestra invita a revisar los pasajes más oscuros del pasado para comprender mejor los desafíos del presente.

«Desde logo, creo que é moi importante realizar unha efensa dos valores democráticos, sexa cal sexa o noso credo, sexa cal sexa a nosa visión da vida. E con esta obra, además, se fai con un instrumento que ten tamén unha potencia enorme, que é o cómic. O cómic é unha expresión artística absolutamente inqüestionable a día de hoxe, ten un valor moi importante en achegar de forma e rotunda ao conxunto da cidadanía reflexións, historias e vivencias. Cando vemos unha viñeta, vémola, lémola, interpretámola e reflexionamos», concluyó Gonzalo Castro. 

Esta muestra podrá visitarse hasta el 27 de septiembre en la que es la nueva sede de exposiciones de Viñetas en este año 2026, la Casa Museo Casares Quiroga, en la calle Panaderas.

Más de «Viñetas desde o Atlántico»

Los últimos días de Viñetas desde o Atlántico vienen protagonizados por las sesiones de firmas de los autores invitados y por la celebración de un festival paralelo pero incluido en la programación como es el Autobán, el festival de autoedición, que el viernes entregó su premio al mejor fanzine gallego, galardón que recayó sobre Martín Romero por su obra Diarios.

Durante toda la jornada de este sábado ocuparán, como viene siendo tradición, la plaza de San Andrés con su mercado de autoedición, donde creadores llegados de distintos rincones muestran sus fanzines y revistas. En total, más de 80 propuestas de autores, colectivos y microeditoriales que acuden a la feria a acercar al público sus proyectos.

Habrá además un taller infantil de creación de pegatinas, música a cargo de ilustradores que se ponen tras los platos, como Sekone y Xulia Vicente y una fiesta de fin de feria en el Bar 13 a partir de las 23.30 horas.