Una vida de película en A Coruña: «Syra Alonso y Francisco Miguel simbolizan la euforia artística truncada por la tragedia»
A CORUÑA CIUDAD
Se publica la edición ampliada de las memorias de la escritora gallega cuyos escritos fueron vitales para encontrar los restos del pintor, asesinado en 1936
27 jul 2026 . Actualizado a las 12:33 h.Quién fue Syra Alonso Brufau. Una de las voces más excepcionales e independientes de la literatura del exilio republicano sale del olvido gracias al trabajo de los editores de El mar tenía un amargo sabor a lágrimas, las memorias de la autora gallega (A Coruña, 1899-México, 1970) que publica Alvarellos. Una edición más completa, con más de 200 páginas inéditas, de los primeros Diarios publicados de Syra. Una mujer «que pensó, resistió y creó desde los márgenes, ofreciendo una cartografía de la vulnerabilidad y la resistencia íntima que la gran Historia no suele mostrarnos», adelanta Conrado Arranz, el investigador que dio con los manuscritos de Alonso. Pareja del pintor Francisco Miguel, asesinado en 1936 y exhumado en el 2023 de una fosa común en el cementerio de Bértoa, en Carballo, las páginas escritas por Syra fueron claves para encontrar los restos del artista. Una figura que trasciende la sombra de su compañero. Los editores reivindican a la figura que ha dejado de ser «la mujer de» para situarse como una de voces imprescindibles para conocer aquella etapa.
«A nosa editorial ten unha liña moi clara de Memoria, dende hai máis de vinte anos. A proposta da reedición dos Diarios —que publicara A Nosa Terra no 2000, con Carme Vidal e tradución ao galego de Anxos Sumai— veunos da Asociación pola Recuperación da Memoria Histórica, de Carmen García-Rodeja, que nos ofreceu afrontar de novo a publicación. Foi un agasallo. O documento é incrible. Único», reconoce el editor Henrique Alvarellos.
El resultado del libro que presentan este verano en A Coruña, la ciudad de Syra, fue posible tras un laborioso proceso que comenzó en 1999. «A partir del trabajo de Carme Vidal y Anxos Sumai, y de los manuscritos que guardaban su hijo mediano y una nieta, pude llegar hasta las huellas que el archivo había guardado de Alonso en México. Allí encontré la “maleta azul” de la que se habla en el libro. Con mucho trabajo de transcripción y cotejo de variantes entre las diferentes versiones, hoy los lectores pueden disfrutar de la mejor forma posible de la obra de Syra», detalla Arranz.
Una mujer de vasta cultura
«Descubrimos a una mujer con una vasta cultura pictórica y literaria, cuyas páginas están pobladas de intertextualidades con autores como Miguel de Unamuno, Rosalía de Castro o Antonio Machado, así como numerosos representantes del arte pictórico universal. Su capacidad para convertir el dolor privado y su historia personal en un “nosotros colectivo” es lo que le otorga una fuerza literaria descomunal», continúa Arranz. Alonso pasó de habitar el escenario de la felicidad, de vínculo emocional con la arquitectura de cristal, de paseos por la Ciudad Vieja, por el jardín de San Carlos, de cierto idealismo en la búsqueda de la vida que querían en esa A Coruña de su infancia y juventud, «a la crudeza de aquella Galicia bajo la bota de Franco. Una tierra en la que se impuso el miedo, las delaciones y los crímenes arbitrarios», detalla el investigador. Con Francisco Miguel, fueron una pareja de vanguardia, cosmopolita y profundamente unida al proyecto artístico que compartían. «Vivieron en París, Cuba y México, se relacionaron con figuras como César Vallejo, Juan Marinello, Blanca Luz Brum, David Alfaro Siqueiros, Lupe Marín o Salvador Novo.
Y todo esto se encuentra en las Memorias. Sin embargo, también se desvela la otra cara del cuadro: el sufrimiento de Syra Alonso ante las ausencias y los vacíos, las formas de sostener el andamiaje familiar para que el artista pudiera crear, su peregrinaje y la falta de resonancia de su voz. La relación de Syra Alonso y Francisco Miguel simboliza la euforia artística de los años veinte truncada brutalmente por una tragedia histórica que rompió una edad de oro cultural en nuestro país», explica Conrado.
En México vivió también dos momentos. Primero, el éxito social y artístico, con el vínculo con la intelectualidad del momento (1927-1933). Después, en 1942, el exilio, al que llega viuda, con capacidades auditivas disminuidas, al cuidado y responsabilidad de tres hijos y donde se siente decepcionada por las redes del exilio. «El hecho de que incluso sus textos permitieran localizar físicamente la fosa de Francisco Miguel en el 2023 ha dado una vitalidad y trascendencia nueva a sus palabras. Hoy, con la publicación de su obra completa en la que será la Biblioteca Syra Alonso de Alvarellos, se está desplazando el centro del canon para reconocer que la literatura del exilio también se escribió desde los márgenes, la precariedad y la resistencia íntima. Estoy seguro de que Syra Alonso ha regresado para quedarse y encontrará a las personas lectoras que la valoren», promete Conrado.