El Día das Artes 2027 se dedicará a la soprano coruñesa María Luisa Nache

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La soprano coruñesa María Luisa Nache, en una imagen de archivo de la Real Academia Galega de Belas Artes
La soprano coruñesa María Luisa Nache, en una imagen de archivo de la Real Academia Galega de Belas Artes RAGBA

La Academia Galega de Belas Artes rinde tributo a la diva de la lírica gallega del siglo XX, que compartió escenario con María Callas en la Scala de Milán

27 jun 2026 . Actualizado a las 15:04 h.

La Real Academia Galega de Belas Artes (RAGBA) ha celebrado este sábado su sesión plenaria mensual en su sede de A Coruña. Tras la votación reglamentaria del pleno, presidido por Manuel Quintana Martelo, la institución ha acordado por unanimidad dedicar la celebración del Día de las Artes Galegas —que tendrá lugar el 1 de abril de 2027— a la soprano coruñesa María Luisa Nache.

La Academia fundamenta esta alta distinción en sus innumerables méritos profesionales, ensalzando su figura «pola súa carreira inigualable, o seu labor docente e o seu significado como icona cultural». Con esta dedicatoria, se busca que la ciudadanía redescubra y celebre a una de las artistas gallegas más universales del siglo XX , destacando el canto lírico como una de las bellas artes con mayor arraigo en Galicia y encumbrando la voz humana como el instrumento artístico supremo.

Una trayectoria estelar en los principales templos de la ópera

Según destaca la RAGBA, María Luisa Nache representa la auténtica cumbre de la interpretación lírica en Galicia durante el siglo pasado , situándose junto al violinista Manuel Quiroga como los músicos gallegos de mayor proyección internacional. Su portentosa técnica vocal y su conmovedora capacidad expresiva la llevaron a consolidar una carrera fulgurante.

Nacidad en A Coruña en 1924 , inició su formación vocal a los catorce años en la Escuela de Canto de Bibiana Pérez. Posteriormente, se trasladó a Madrid para perfeccionar sus facultades con el maestro Lorenzo Simonetti. Su debut profesional se produjo en el año 1945 sobre las tablas del Teatro Rosalía de Castro de A Coruña, interpretando el papel principal de la ópera Aida. En 1953 dio el salto al Teatro Scala de Milán —el escenario operístico más prestigioso del mundo— , donde encarnó a Glauce en la obra Médée de Cherubini, compartiendo elenco con la mítica Maria Callas y bajo la dirección orquestal de Leonard Bernstein.

 En 1959 regresó al templo milanés para protagonizar Il trovatore de Verdi junto al célebre tenor italiano Franco Corelli y en su carrera figuran también  colaboraciones con grandes mitos de la época como Mario del Monaco.

A partir de la década de los años sesenta, la soprano decidió regresar de forma definitiva a A Coruña y redujo de manera progresiva sus apariciones en grandes óperas para centrar su actividad en el formato de recital. Su implicación en las temporadas operísticas coruñesas de la época resultó fundamental para consolidar la arraigada tradición lírica que define a la ciudad hoy en día.

Su compromiso con Galicia se canalizó a través de la docencia. En 1973 obtuvo la cátedra de canto en el Conservatorio de Música de A Coruña , espacio donde formó a las nuevas generaciones de intérpretes y dejó una impronta imborrable en el patrimonio pedagógico musical gallego. En 1976 ingresó formalmente como académica en la Real Academia de Belas Artes de Nuestra Señora del Rosario. Tras su fallecimiento en la ciudad herculina en 1985, la dedicatoria del Día das Artes Galegas 2027 se presenta como un acto de «xustiza histórica». Desde la Academia enfatizan la necesidad de visibilizar a aquellas mujeres que, partiendo de una Galicia periférica, alcanzaron la excelencia absoluta en disciplinas internacionales tan exigentes como la ópera y rompieron techos de cristal en los principales escenarios del planeta.