Yoel Quispe falleció en A Coruña por un taponamiento cardíaco tras una puñalada mortal, según los peritos
A CORUÑA CIUDAD
La octava sesión del juicio para esclarecer el crimen del joven acogió este miércoles el testimonio de los forenses. El procedimiento continuará este jueves con la declaración de los tres acusados
10 jun 2026 . Actualizado a las 17:50 h.El juicio por el crimen de Yoel Quispe, el joven apuñalado mortalmente en la Nochebuena del 2023 en A Coruña, continuó este miércoles en su octava sesión. La Audiencia Provincial acogió esta jornada la declaración de varios facultativos del Instituto Nacional de Toxicología. De acuerdo con estos, el chico falleció a consecuencia de un taponamiento cardíaco, según han expuesto
Los peritos precisaron que Quispe, que entonces tenía 23 años, murió «por una herida en el corazón». Los facultativos señalaron que, en concreto, hubo afectación de la pared anterior al ventrículo derecho y que eso provocó el citado taponamiento y la posterior muerte.
Durante la sesión de este miércoles también habló la médico del centro penitenciario de Teixeiro. Ante las preguntas de la defensa del autor confeso de la puñalada mortal, José Luis Franco, apuntó a una «desafectación» por parte de este en relación a lo sucedido, sin descartar una capacidad intelectual límite en base a su reacción.
«Probablemente», fue la respuesta que la médico dio a la abogada del principal acusado (para el que la Fiscalía pide 14 años por un delito de homicidio y las acusaciones particulares 25 por calificar su actuación de asesinato) al ser preguntada si podría afectar a su capacidad de reacción en unos hechos como los que se enjuician. No obstante, a preguntas de la Fiscalía, la profesional explicó que no se hicieron ni un test de inteligencia ni otras pruebas de tipo psicológico al procesado.
El juicio continuará este jueves con la declaración de los tres acusados. Junto a Franco se sientan en el banquillo de acusados Yared Gestal y Aarón Lobillo. Para ambos la Fiscalía pide el sobreseimiento, mientras que las acusaciones particulares, ejercidas por los abogados de la madre de Quispe y de su padre, solicitan para Yared 25 años por considerarlo cooperador necesario en el crimen, puesto que sostienen que era el dueño de la navaja y que se la dio a Franco. En cuanto a Aarón, los letrados de la progenitora de la víctima lo consideran cómplice y piden para él 15 años de prisión. Una pena que la acusación particular ejercida por el padre de Quispe rebaja a 3, al calificar su actuación como encubrimiento. Ambos abogados creen que Aarón fue quien se deshizo del arma.
Las defensas de los tres procesados reclaman la absolución. En el caso de las de Yared y Aarón al entender que no está acreditada su participación. Esto con solicitud previa de sobreseimiento de la causa tanto para el que, según las acusaciones, presuntamente entregó la navaja como para el que actuó como encubridor o como cómplice, algo que rechazan los abogados de ambos jóvenes. Alternativamente a la absolución, para el joven que agredió mortalmente a la víctima, y que confesó la autoría, su representación legal solicita que los hechos sean considerados homicidio imprudente o lesiones dolosas con homicidio imprudente y con pena de un año de cárcel.