División del sector sobre las ventajas de la propuesta del taxi metropolitano en A Coruña
A CORUÑA CIUDAD
El debate está entre optimizar el servicio y la sombra de la crisis de los VTC
10 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La movilidad en el área coruñesa se enfrenta a un debate crucial que ha vuelto a encender las alarmas en el sector del transporte. La propuesta para la creación de un área de prestación conjunta del taxi metropolitano ha reactivado las históricas fricciones entre los colectivos de profesionales de los distintos municipios, especialmente entre A Coruña y Culleredo, con el control estratégico del aeropuerto de Alvedro en el centro de la diana.
Tras una intensa primera reunión formal, el reloj institucional ha comenzado a correr: los cinco concellos implicados (A Coruña, que es también impulsor de la iniciativa; Arteixo, Cambre, Culleredo y Oleiros) disponen ahora de un margen de tres meses para analizar la propuesta y trasladar su postura definitiva a la Consellería de Presidencia.
El escepticismo impera en los municipios periféricos que cuentan con polos de atracción económica exclusiva. Ricardo Fariña, presidente de los taxistas de Culleredo, ha mostrado una oposición tajante en representación de los 34 profesionales del municipio. «Estamos bien como estamos», asegura con rotundidad, argumentando que el mapa metropolitano que respaldan la Xunta y el Concello de A Coruña desequilibra la balanza. A su juicio, el modelo beneficia claramente a las licencias de A Coruña, Cambre e incluso Oleiros, pero perjudica gravemente a Arteixo — que cuenta con el blindaje económico del polígono de Sabón e Inditex— y a Culleredo, custodio de la terminal aeroportuaria.
Fariña, que abre la puerta únicamente a «apoyos puntuales» durante grandes eventos como el San Xoán en la ciudad o las fiestas de O Burgo, rechaza una integración total que obligaría a reestructurar por completo el día a día del sector. «Habría que hacer regulaciones, vacaciones, turnos... pasas a ser un funcionario al que mandan ir de aquí para allá», lamenta, advirtiendo además de que el nuevo sistema penalizaría a las zonas rurales, que quedarían desatendidas en favor de los núcleos urbanos con mayor volumen de carreras. Para el representante de Culleredo, la iniciativa «no está bien pensada ni organizada», sugiriendo que la urgencia de A Coruña por implantar este modelo responde a un intento de «tapar un poco los problemas que tienen con los VTC».
En el extremo opuesto del debate se sitúa Ricardo Villamisar, portavoz de Tele Taxi, quien aporta un análisis centrado en la optimización del servicio y la sostenibilidad. «El único beneficiario real sería el usuario», rebate, haciendo hincapié en que «Culleredo tiene la patata caliente del aeropuerto y habrá que ponerse de acuerdo». Desde la perspectiva de la capital provincial, el área conjunta erradicaría ineficiencias históricas como los trayectos de regreso en vacío, reduciendo de manera drástica los tiempos de espera y los costes operativos, logrando así un transporte más ágil y competitivo frente a nuevas alternativas de movilidad sin necesidad de emitir nuevas licencias.
Avance estructural
Por su parte, el gobierno local de A Coruña busca mantener el pulso político e impulsar el consenso. La alcaldesa, Inés Rey, valoró el encuentro metropolitano, reivindicando el papel proactivo de su ejecutivo. «Está clara la posición del Concello, que lideró esta reunión, y nos complace que la Xunta haya entendido la petición que se hace desde A Coruña y se haya puesto de nuestro lado», manifestó con optimismo.
Rey confía en que el período de tres meses sirva para que los municipios limítrofes limen asperezas y terminen asumiendo el documento regulador a través de enmiendas y aportaciones constructivas. Frente a los recelos del sector periférico, la regidora defendió con firmeza que la unificación no es un juego de suma cero, sino un avance estructural que multiplicará las opciones de desplazamiento para los ciudadanos y abrirá un mercado potencial mucho más amplio y dinámico para los propios taxistas.