Los errores en los exámenes de la PAU desquiciaron a miles de alumnos
06 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La escena es tremenda: chavalas y chavales llorando al salir del examen de Física, de Debuxo Técnico, de Historia... Estudiantes excelentes, con la sospecha (y la angustia) de que no van a poder hacer Matemáticas o Medicina, con notas de corte altísimas, porque ya no les va a dar la media. Las lágrimas, explicaban los alumnos a las puertas de las facultades de Elviña, habían empezado en las propias aulas, escenarios desoladores.
Los errores de planteamiento en varios exámenes han creado un problema grave a miles de alumnos de la PAU en esas asignaturas. Pero con un agravante: han desestabilizado por completo a los estudiantes, que aún tenían por delante otras pruebas.
El alumno de selectividad es material sensible. En muchos casos, un manojo de nervios porque sabe que se juega el futuro a una carta en un sistema que ya de por sí es bastante injusto y que depende muchas veces del día que tengas, de que hayas conseguido descansar bien, de que hayas tenido suerte con las preguntas que te han tocado... Si a la carga emocional de esta prueba añadimos la inseguridad que han generado los errores en los exámenes, tenemos el cóctel de lágrimas de los últimos días, con estudiantes que se presentaron a las siguientes pruebas en un estado de nerviosismo extremo por culpa de los examinadores.
Dicen desde la CIUG que los fallos se tendrán en cuenta a la hora de corregir. Sinceramente, no veo la manera de obtener justicia. Los inexplicables errores en la formulación de los exámenes crean un agravio comparativo. Aquellos alumnos que han tenido la mala suerte de cursar las asignaturas afectadas pueden verse perjudicados respecto a otros que han tenido la fortuna de poder esquivarlas.