La junta de compensación Parque de Oza, de A Coruña, defiende las torres de 17 pisos y pide «mesura» en las críticas

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La imagen remitida por la junta de compensación Parque de Oza muestra la ubicación del funicular que se pretende instalar
La imagen remitida por la junta de compensación Parque de Oza muestra la ubicación del funicular que se pretende instalar

Pese a las voces discordantes, asegura que el proyecto cumple el PGOM, aumentará las zonas verdes y resolverá problemas históricos de accesibilidad y degradación urbana

05 jun 2026 . Actualizado a las 12:49 h.

«Ni trampa, ni fraude alguno». La junta de compensación que promueve el proyecto urbanístico Parque de Oza, que prevé edificar tres torres de 17 pisos en O Castrillón, asegura con estas palabras que el plan cumple la normativa vigente y pretende completar el barrio «con una propuesta urbanística del siglo XXI en el marco de la regla 3,30,300 de humanización de los barrios, en donde sus habitantes sean el centro». Sus portavoces defienden que con esta iniciativa se solventarán «los graves problemas de insalubridad, abandono o seguridad ciudadana (robos, trapicheo…) que sus vecinos vienen denunciando desde hace decenios». También creen que solucionará otro aspecto ampliamente demandado por sus habitantes: las graves dificultades de accesibilidad del barrio derivadas de su propia orografía. Defienden, además, que el documento se respeta lo contemplado en el PGOM para esa área, tanto la edificabilidad como las demás obligaciones. «Lo que sí hace el Plan Especial propuesto es aumentar las zonas verdes respecto a lo obligado por el PGOM, y humanizar su sistema viario», añaden.

Desde la junta de compensación explican que la tramitación de la propuesta «sigue su curso de una manera absolutamente garantista», con sus plazos de exposición pública correspondientes, que precisamente están fijados para que cualquier interesado pueda hacer alegaciones y propuestas en sus distintas fases. «Como ahora, cuando la Xunta, en su trámite de Evaluación Ambiental Estratégica, y en función de las alegaciones recibidas, ha trasladado una serie de consideraciones y planteado una serie de peticiones de ampliación de estudios sin cuestionar, la edificabilidad del ámbito ni rechazar de plano ninguna parte del contenido de la propuesta», puntualizan. Creen que la exigencia de la Xunta es lógica «pues se trata de un desarrollo de mil viviendas en una localización comprometida por la orografía y la exposición visual. Las alegaciones presentadas y futuras, que sin duda servirán para enriquecer y perfilar la propuesta, no representan a los más de 20.000 vecinos del Castrillón, muchos de ellos a favor de este proyecto», comentan.

Derechos edificatorios consolidados

En una nota pública, la junta de compensación Parque de Oza hace un llamamiento «a la mesura», pidiendo que «se deje de confundir y utilizar a los vecinos». Insisten en que el convenio aprobado inicialmente por el Ayuntamiento en el que se fijan las directrices de este desarrollo urbanístico, así como el PERI sometido a la evaluación ambiental estratégica, cumplen escrupulosamente lo recogido en el PGOM del 2013 y la edificabilidad reconocida en él, 136.704,5 metros cuadrados. «No olvidemos que se está hablando de los derechos edificatorios de más de 150 de propietarios, más de cien de ellos pequeños propietarios vecinos del propio barrio, que hace ya más de dos decenios adelantaron generosamente cesiones de suelo para que O Castrillón disfrute desde entonces del parque de Oza (55.000 metros cuadrados), de los 5.000 metros cuadrados sobre los que se asienta el Centro Deportivo Municipal, que alberga la piscina, los 3.600 metros cuadrados que hicieron posible la apertura de tramos en la calle Antonio Ríos, los 3.300 cedidos para la Avenida da Concordia o los 4.300 para Casanova de Eirís, a los que se suman los 840 metros cuadrados destinados a la ampliación del instituto de Monelos», recuerdan.

Sobre los temores a la falta de equipamiento, los portavoces explicaron que ya existen dos parcelas de equipamientos del PGOM en vigor que ya están ejecutadas, que fueron cedidas hace tiempo por «los propietarios que ahora quieren ejecutar sus derechos edificatorios». La EQ 1 es donde está construida la piscina municipal y el supermercado, con una ocupación anticipada, y la EQ 2, ocupada por el instituto de Monelos. «Sin olvidar que esta API Parque de Oza forma parte de la misma área de reparto que el polígono Fariña Ferreño y por tanto el equipamiento necesario, para ampliar equipamientos docentes, centro de salud… podrían también ubicarse en él», añaden.

«No abigarrar el entorno»

Según argumentan desde la junta de compensación, «resulta cuando menos curioso que algunas voces cuestionen respecto a O Castrillón el propio Plan General, criticando al Ayuntamiento y su distribución por distritos, afirmando que si un vecino del Castrillón necesita una zona verde o un centro de salud se alegue que el balance de dotaciones es positivo porque se ha construido un parque a kilómetros de distancia». Consideran que afirmar eso es conocer poco el barrio, ya que este se enclave entre dos grandes parques como el de Oza y el de Eirís. «Pero es que, además, el proyecto en marcha prevé más metros cuadrados de zona verde de los que está obligado por ley», defienden. Respecto a las alturas de algunos de los edificios proyectados, «se opta precisamente por esta alternativa para no abigarrar urbanísticamente el entorno, ni apantallar con edificios que no sean permeables hacia el interior del barrio, aislándolo aún más y alejándolo de cualquier criterio urbanístico imperante en la Europa del siglo XXI. Se trata, en definitiva, de no cometer los errores urbanísticos de la ciudad en el pasado, ni de reproducir esas propuestas de grandes manzanas cerradas sobre si mismas ejemplo de un urbanismo ya obsoleto y superado», explicaron.