Los perros de terapia entran en el hospital de día de salud mental juvenil de A Coruña
A CORUÑA CIUDAD
La Fundación María José Jove y el Inibic impulsan la puesta en marcha de un programa dirigido a adolescentes con ansiedad, depresión o dificultades emocionales
23 abr 2026 . Actualizado a las 15:18 h.La Fundación María José Jove (FMJJ) y la fundación pública de Investigación Biomédica (Inibic) han puesto en marcha en el Hospital Teresa Herrera de A Coruña el materno del Chuac, un nuevo programa de intervención asistida con perros y dirigido, en esta ocasión, a adolescentes atendidos en el hospital de día de salud mental infanto-juvenil. La iniciativa busca mejorar el bienestar emocional, la motivación terapéutica y las habilidades sociales de los jóvenes mediante la interacción con estos animales de terapia. El programa está orientado a adolescentes que presentan dificultades emocionales, como ansiedad, depresión o problemas de regulación emocional. A través de sesiones semanales, se incorpora la terapia asistida con perros como herramienta complementaria dentro del abordaje clínico.
Dirigido por la doctora Laura Vigo, coordinadora del hospital de día de salud mental infanto-juvenil e investigadora del Inibic, y por la profesora Adriana Ávila Álvarez, coordinadora de la unidad de investigación de Terapia Ocupacional en Intervenciones no Farmacológicas de la facultad de Ciencias de la Salud de la UDC, el programa «se desarrolla bajo estrictos protocolos sanitarios y de bienestar animal, siguiendo las directrices internacionales en intervención asistida con animales», subrayan desde la entidad.
Las sesiones, de una hora de duración y con grupos reducidos de entre 4 y 10 participantes, se desarrollan en la unidad y están coordinadas y dirigidas por profesionales especializados en terapia ocupacional e intervención asistida con animales. Durante las actividades, los adolescentes participan en dinámicas adaptadas a sus intereses, que incluyen el cuidado del perro, juegos, entrenamiento básico e interacción guiada. «Este enfoque permite trabajar aspectos clave como la autoestima, la gestión emocional, la comunicación y la responsabilidad, en un entorno seguro y libre de juicios», apuntan.
A través de la interacción con perros de terapia y de actividades terapéuticas significativas, se espera que los jóvenes experimenten una mejora en su estabilidad emocional, logren una mayor participación y compromiso terapéutico, mejor comunicación, y un ambiente terapéutico más acogedor y favorecedor de su recuperación. Además, el vínculo con el animal favorece la expresión emocional y contribuye a generar un clima terapéutico más positivo y participativo. «Esta iniciativa refuerza nuestro compromiso con la humanización de la asistencia sanitaria, incorporando estrategias innovadoras que sitúan en el centro las necesidades emocionales y sociales de los pacientes. Un avance que es posible gracias a la firme apuesta que compartimos con el CHUAC por promover una atención más cercana, integral y centrada en la persona», señala la responsable del área de Salud de la FMJJ, Emma Justo.
Para la doctora Laura Vigo, «la experiencia clínica de estos meses ha sido muy positiva, a pesar de que por el momento existen escasos estudios clínicos y los que existen tienen un tamaño muestral pequeño, los pacientes están disfrutando de las sesiones mejorando la adherencia general al tratamiento y han descrito reducción de los niveles de ansiedad durante las mismas».
Este no es el primer programa con perros impulsado en el complejo sanitario de A Coruña de la mano de la Fundación María José Jove, que ya en el 2016 apostó por la terapia asistida con animales en entornos hospitalarios en colaboración con el Hospital de A Coruña. Ese año puso en marcha un programa pionero en la Unidad de Rehabilitación Infantil y Atención Temprana del materno infantil Teresa Herrera, en el que perros de terapia actúan como facilitadores terapéuticos.
Con esta iniciativa, el centro coruñés se convirtió en el primero de Galicia y uno de los primeros de España en permitir el acceso de perros con fines terapéuticos. Este programa, aún vigente, ha dado lugar a nuevos proyectos que han sido impulsados gracias al impacto positivo observado en el bienestar emocional de los pacientes.
En concreto, desde el 2022, en el mismo centro se está realizando también un estudio piloto con menores de entre 30 meses y 6 años que analiza los efectos de dos enfoques de terapia asistida con animales. Además, desde el 2024 funciona la iniciativa Uniendo Pisadas, un programa lúdico-terapéutico para niños hospitalizados (de 2 a 15 años), con actividades de juego, cuidado e interacción con perros, orientadas a mejorar aspectos emocionales, sociales y ocupacionales durante su ingreso.
Además, en el área coruñesa, en el Hospital Marítimo de Oza existen también dos programas en marcha: uno, en el servicio de Psiquiatría, dirigido a personas con enfermedad mental, utilizando perros como herramienta para fomentar la autonomía, habilidades sociales y calidad de vida mediante actividades terapéuticas integrales; y un segundo programa que, bajo el título de Coa túa mascota, permite a pacientes de la Unidad de Cuidados Paliativos pasar tiempo con sus propias mascotas, reforzando el vínculo emocional y contribuyendo a la humanización hospitalaria y al bienestar en fases finales de vida.