Cien años del Banco de España y del sueño del epicentro financiero de A Coruña: «Fueron trasladados unos doscientos millones de pesetas»

A CORUÑA CIUDAD

banco.La sucursal de Durán Loriga se estrenó en abril de 1926; en el 2007 tuvo una ampliación
La sucursal de Durán Loriga se estrenó en abril de 1926; en el 2007 tuvo una ampliación ANGEL MANSO

La sucursal de Durán Loriga, la primera de Galicia, cumple un siglo de vida en la que fue la gran vía financiera de la comunidad en los años 20

22 abr 2026 . Actualizado a las 08:44 h.

«Desde el lunes quedarán definitivamente instaladas las oficinas da la sucursal en esta plaza del Banco de España, en la calle Juana de Vega. Ayer se procedió al traslado de las respetables sumas en valores y en metálico que se guardaban en los sótanos y en las sólidas cajas de la casa de Riego del Agua (...). Puede decirse que en valores diversos fueron trasladados unos doscientos millones de pesetas». Así informaba un domingo 25 de abril de 1926 La Voz de Galicia sobre la nueva ubicación de la entidad, cuyo palaciego edificio cumple cien años. El Banco de España ya contaba con delegación desde 1874. La de A Coruña fue la primera de Galicia. Se creó tras la concesión del monopolio de emisión de billetes. Primero estuvo, de alquiler, en el 29 de Riego de Agua. «Parejas de la Guardia Civil a caballo» velaron por los «sucesivos convoyes», «desde la mañana hasta media tarde», en aquella mudanza del día 24 de abril. 

José de Astiz Bárcena, el arquitecto en nómina del Banco de España, redactó el proyecto junto con un arquitecto local, Pedro Mariño, popular por su palacio de María Pita. En 1920 La Voz comenzó a informar de la proyección del nuevo inmueble, para el que se había elegido un destino a medida. El cruce entre Juana de Vega y Durán Loriga, el que estaba llamado a ser el gran distrito financiero de Galicia. Un año antes, en 1925, se había inaugurado el edificio del Banco Pastor diseñado por Antonio Tenreiro y Peregrín Estellés. «Foi a rúa con maior poder económico da Coruña. Aquí estaban o Banco Anglo Sudamericano, o Banco da Coruña, hoxe BBVA... E non hai outra con máis edificios institucionais. En Durán Loriga están a antiga Delegación de Facenda, hoxe biblioteca municipal, a Cámara de Comercio, o edificio da Xunta e, moi cerca, a Audiencia», enumera el profesor emérico de arquitectura en la Universidade da Coruña (UDC) Xosé Lois Martínez.

banco.Desde dentro. En el interior, destaca el gran patio como sala principal cubierto por un lucernario. Un diseño acorde con la arquitectura del momento, monumental y pétrea
Desde dentro. En el interior, destaca el gran patio como sala principal cubierto por un lucernario. Un diseño acorde con la arquitectura del momento, monumental y pétrea MARCOS MÍGUEZ

En la década de los años 20 A Coruña estaba en pleno esplendor financiero y comercial. Y las expectativas eran altas para Durán Loriga, a donde da la fachada principal de la sucursal.«Es uno de los edificios más emblemáticos de la década. De alguna manera, subraya el carácter de metrópolis que empieza a tener A Coruña, que aspira a dejar de ser una ciudad provincial. Va en línea con el gran despegue comercial y económico que va a vivir, en general, Europa occidental. A Coruña también se beneficia. Se instalan aquí sedes bancarias y es un momento de fuerte impulso de la inmigración americana, donde el puerto actúa como una plataforma importante. Es decir, es una ciudad que mueve dinero», resume el catedrático emérito de Historia del Arte de la Universidade de Santiago (USC) Alfredo Vigo Trasancos.

También es un momento capital para la arquitectura. Los edificios dan un estirón en su volumetría y escalas. La sucursal representa esa arquitectura bancaria poderosa «en una ciudad que quiere ser europea», sintetiza Vigo Trasancos. «Cambia lo que es la imagen de un banco. Como el Pastor, son edificios muy pétreos, muy palaciegos. Son como cofres. Hay que recordar que aquí se guarda el dinero, que son seguros, algo inexpugnable. En los 60, cambia la arquitectura bancaria. Son edificios más acristalados, más transparentes», describe el profesor de Historia de la Arquitectura en la UDC Antonio Santiago Río. Como es habitual, tuvo transformaciones. En los 80, se le añadió un ático. El suceso más importante ocurrió en 1953, una inundación en los sótanos. Muchos coruñeses lo conocieron por dentro en enero del 2002, cuando entró en circulación el euro, o en la primavera del 2021, cuando concluyó el 30 de junio la moratoria para canjear las viejas pesetas. Hoy, sigue operando con entidades de crédito y ofrece servicios al público, desde recogida de billetes y monedas falsos, canje de los deteriorados, suscripción de deuda pública o quejas relativas a los servicios bancarios.