La divulgación del eclipse solar total alcanza a todas las franjas de edad en A Coruña

A CORUÑA CIUDAD

De izquierda a derecha, Paula Martínez, María Jesús Rodríguez, Jana Toucedo, Carmen Méndez, Iria Lestón, Sara Pena y Montse Sancho, el equipo docente de la escuela municipal de Monte Alto.
De izquierda a derecha, Paula Martínez, María Jesús Rodríguez, Jana Toucedo, Carmen Méndez, Iria Lestón, Sara Pena y Montse Sancho, el equipo docente de la escuela municipal de Monte Alto. LUCIA GARCIA

El fenómeno natural de este verano entrará en materia de colegios, centros cívicos o, incluso, en escuelas infantiles

21 abr 2026 . Actualizado a las 13:18 h.

A Coruña vivirá este verano un fenómeno astronómico de primer nivel. El eclipse total del próximo 12 de agosto se configura como una oportunidad para contemplar desde la propia ciudad cómo la Luna oculta por completo el disco solar. Una cita excepcional que no se volverá a repetir en este lugar hasta el año 2480, según el visor de eclipses de la NASA. Por ello, se posiciona como un acontecimiento único que merece ser observado por todos, tanto científicos como los más pequeños de la casa.

Durante la semana del próximo día «D» la ciudad va a acoger varios congresos y encuentros de física internacionales. Sin embargo, el aprendizaje de este fenómeno natural apela a todas las edades. Así, bajo la campaña ACoruñaCidadEclipse, la Casa das Ciencias, en colaboración con la agrupación astronómica Ío, organiza talleres sobre la observación de eclipses dirigidos a profesorado, técnicos de cultura y profesionales de atención sociocultural, con el objetivo de que después puedan transmitir a otras personas lo que aprendan. «Traballamos a nivel formativo para que a cidadanía poida gozar con total seguridade da eclipse, apoiándonos nos profesionais que integran os Museos Científicos», indicó Gonzalo Castro, concejal de Cultura e Turismo.

Precisamente en ese camino lleva trabajando años una escuela infantil municipal de la ciudad, la de Monte Alto. También gracias a la ayuda de la agrupación astronómica, el centro cuenta con un proyecto educativo de larga duración centrado en la astronomía y adaptado a los menores de tres años. «Inicialmente lo llamamos Eres mi cielo y lo que se pretende es llamar la atención sobre lo que podemos observar en el cielo, tanto de día como de noche. Que se sientan curiosos por las estrellas, la Luna, el Sol o los planetas», explica Montse Sancho, directora de la escuela.

Marcos Pérez, director de los Museos Científicos Coruñeses, asegura que causar interés en los más pequeños sobre el eclipse o la astronomía no es un reto imposible. El científico asume que la abstracción es algo que nos llega con la edad, por lo que los más pequeños lo tienen difícil para imaginarse flotando en el espacio a bordo de la Tierra, bajo la sombra de la Luna que durante unos minutos nos impedirá ver el Sol. «Sin embargo, con un crío de 3 años podemos explorar las sombras utilizando el propio Sol», detalla.

Hugo Méndez, adolescente de 14 años y aficionado a la astronomía.
Hugo Méndez, adolescente de 14 años y aficionado a la astronomía. Eduardo Pérez

En eso está trabajando ya el equipo de educadoras de Monte Alto: «Para hablar del Sol se puede coger una pelota que tengamos un poco caliente. Y para el eclipse jugaremos con la oscuridad que se rompe con la luz de una linterna, proyectando la luz o haciendo sombras. Hay que tener material para que no sea solo hablar», subraya Montse Sancho. El compromiso de la escuela es claro: «Los más pequeños tienen que saber por qué ese de día de repente es de noche, qué ha pasado, por qué se tapa el Sol en el eclipse», dice Montse Sancho. «La mayor parte de la gente nunca puede ver un eclipse desde su casa, así que es también un privilegio que no se volverá a repetir a lo largo de nuestra vida», añade Marcos Pérez.

Quien ya no necesita más explicaciones sobre el eclipse, solo vivirlo, es Hugo Méndez. «Seguramente me emocione bastante, es algo que no pasa desde hace mucho tiempo», dice sobre el 12 de agosto el también miembro de la agrupación astronómica coruñesa. Con apenas 14 años, también realiza una labor activa de divulgación en su pequeña escala. «Ya he ido informando a mis amigos del eclipse, les cuento detalles, saben que me interesa mucho el tema», concluye el joven.