Inhabilitan durante seis años a una médica de A Coruña por acceder a la historia clínica de una compañera

A CORUÑA CIUDAD

Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de A Coruña
Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de A Coruña CESAR QUIAN

La Audiencia le impuso además una pena de tres años y medio de prisión, aunque solicitará un indulto parcial

20 feb 2026 . Actualizado a las 14:15 h.

La sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña inhabilita durante seis años a una médica por acceder sin autorización a la historia clínica de una compañera, con la que mantenía una mala relación, utilizando su tarjeta profesional y claves de acceso.

Además, el tribunal le impone una multa de 5.400 euros y el pago de una indemnización a la víctima de 6.000 euros por los daños causados. Los magistrados también la condenan a tres años y medio de cárcel, si bien explican en la resolución que «en trámite de ejecución se propondrá el indulto parcial de la pena de cárcel».

La sala concluye en la sentencia que la acusada actuó «con plena conciencia de su conducta delictiva, accediendo a datos sensibles sin motivo asistencial y sin el consentimiento de la afectada». Por ello, la considera autora de un delito de descubrimiento de secretos de salud cometido por funcionaria pública. El fallo no es firme, pues es recurrible ante el TSXG.

La Fiscalía pedía el sobreseimiento de la causa al entender que en los accesos al historial «el contenido no fue divulgado y comunicado a terceros, ni la denunciante ha acreditado ningún perjuicio derivado de dichos accesos». En cambio, la acusación particular sí pedía su condena.

Según la sentencia, la ahora condenada accedió al historial clínico de una compañera en dos ocasiones, en el 2015 y el 2016. En el juicio, la acusada reconoció haber entrado en una ocasión en el expediente de la denunciante con «finalidad asistencial», pero no en las fechas señaladas. «Fue en el 2010, estaba muy malita cuando parí», explicó la procesada respecto a esa intromisión para añadir que lo hizo «voluntariamente», con la intención de «vigilar qué hacían los obstetras».

«Nos hemos cuidado y hemos trabajado siempre juntas», recalcó en alusión a la «buena relación» que las unía. En cuanto al delito que se le imputa, y en relación a los años a los que la acusación particular hace referencia, ha negado cualquier acceso y ha apuntado a la posibilidad de que otra persona pudiera haber usado sus credenciales para entrar en el expediente. «Yo me muevo mucho en consulta, progresivamente hemos aumentado el cuidado con la tarjeta pero en ese tiempo no tenía esos cuidados», alegó.

Por su parte, en su declaración en sala, la denunciante insistió en que «nunca» fue paciente de su compañera ni le solicitó una «actuación médica». Asimismo, aseguró que el hecho de que haya accedido a su historial le ha provocado «profunda angustia».

«Me ha generado preocupación, son datos muy sensibles respecto a problemas emocionales con claro estigma social y referentes a mi hija, una menor, y mi marido», explicó. Cuestionada por el posible motivo de esta intromisión en su intimidad, la mujer argumentó que mantenía una mala relación con la encausada debido a «desavenencias respecto a la libranza de guardias. Corté por completo con ella y presenté quejas en múltiples correos».

En la vista también han declarado, entre otros, varios facultativos que trabajaban en el mismo servicio que las doctoras, quienes explicaron que el acceso informático al historial de los pacientes se hace con una tarjeta y un código personal.