A Coruña acogerá la mayor exposición del Lalique joyero organizada en España
A CORUÑA CIUDAD
La Fundación Barrié exhibirá cerca de 300 piezas del maestro del «art nouveau y art déco» entre el 26 de marzo y el 12 de julio
05 feb 2026 . Actualizado a las 10:26 h.La Fundación Barrié de A Coruña acogerá, a partir del 26 de marzo, «Lalique, la belleza en el art nouveau y el art déco», la mayor exposición organizada hasta la fecha en España sobre la obra de René Lalique (Ay, 1860 - París, 1945), maestro del art nouveau y el art déco que «redefinió la relación entre arte, diseño e industria y marcó un antes y después en la historia del diseño europeo del cambio de siglo», indican desde la entidad fundacional.
Comisariada por Véronique Brumm, directora del Museo Lalique, la muestra reúne importantes obras procedentes del propio Museo Lalique (Wingen-sur-Moder, Francia), del Museu Calouste Gulbenkian (Lisboa) y de colecciones privadas. La exposición presenta cerca de 300 piezas, principalmente joyas y obras en vidrio, junto con dibujos y otros objetos como espejos o textiles.
Con esta exposición, la Fundación Barrié da continuidad a su apuesta por abordar el diseño desde distintos ámbitos de la creación artística, en la misma línea que sus anteriores exposiciones monográficas dedicadas a Verner Panton, Mies van der Rohe o Fernando y Humberto Campana, así como a muestras colectivas centradas en el diseño escandinavo, el diseño holandés y, más recientemente, en el diseño textil o la historia del calzado.
Durante el transcurso de la exposición, la Fundación Barrié organizará talleres didácticos dirigidos a centros educativos, colectivos de diversidad funcional y familias. La muestra se acompaña, además, de un catálogo ilustrado.
La exposición «Lalique, la belleza en el art nouveau y el art déco» explora el talento polifacético de René Lalique a través de un recorrido por la fabulosa trayectoria del artista, especialmente su faceta de joyero. Los colgantes, pendientes, adornos para corpiños, collares, diademas e incluso hebillas de cinturón «reflejan su capacidad innovadora y su renovación del arte de la joyería. Los dibujos y las fuentes de hierro nos permiten comprender mejor su proceso creativo. Las estolas, los marcos, los bastones, los apliques y otros espejos demuestran que René Lalique, en respuesta a su tiempo, fue mucho más que un orfebre y vidriero. Por último, a través de una mirada a su historia, ponemos de relieve la fértil imaginación del artista y el descubrimiento de la fauna y la flora que tanto le inspiraron, sin olvidar su devoción por la mujer», indican los organizadores.
René Lalique (1860-1945)« vivió dos vidas artísticas consecutivas», agregan, en las que destacó como una de las figuras más relevantes que marcaron con su personalidad la época del art nouveau y, más tarde, la del art déco, dos estilos diametralmente opuestos.
«Se inspiró en la naturaleza y tuvo la audacia de utilizar el cuerpo femenino como elemento decorativo, creando algunas de las joyas más representativas del art nouveau», apuntan sobre la belleza de sus colgantes, broches, collares, diademas, gafas, peinetas... piezas originales y creativas, fabricadas mediante las técnicas más elaboradas. «No dudó en emplear materiales que, hasta el momento, se utilizaban poco y se consideraban de segunda categoría, tales como el cuerno, el marfil, las piedras semipreciosas, el esmalte y, por supuesto, el vidrio, que combinó con el oro y las piedras preciosas», señalan antes de destacar que «por su originalidad, su talento y la renovación que introdujo fue considerado por Emile Gallé, otro de los grandes nombres del art nouveau francés, el inventor de la joyería moderna»».
«En el apogeo de su carrera como joyero, Lalique fue cambiando de rumbo poco a poco hasta convertirse en vidriero. Sus primeros experimentos se remontan a la década de 1890, pero fue su encuentro con el visionario perfumista François Coty en 1908 el que jugó un papel decisivo, llevándolo no solo a crear, sino también a producir, frascos para los mejores perfumistas. Poco a poco, fue añadiendo cajitas, jarrones, lámparas...». Considerado un genio del vidrio y creador ecléctico, no solo se interesaba por el arte de la mesa y por los frascos de perfume, sino que también diseñó tapones de radiador para los lujosos coches de los años veinte y decoración para trenes, transatlánticos y tiendas, entre otras cosas. Además, se interesó por la arquitectura religiosa y creó fuentes excepcionales.