Punto de encuentro para una ciudad que acelera

A CORUÑA CIUDAD

Rubén Santamarta, director de La Voz de Galicia.
Rubén Santamarta, director de La Voz de Galicia. VÍTOR MEJUTO

Frente a la vacuidad, la tensión, el anonimato y la hiperventilación de las redes sociales, nosotros reivindicamos el periodismo con nombre y apellido. Y con sede física a la que acudir para hablar, para contar y también para reclamar. Nosotros estamos aquí. Cuatro Caminos, cruce de destinos

29 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde hace 144 años, A Coruña no se entiende sin La Voz de Galicia. Hemos sido el acta notarial de cada cambio, el testigo de cada crisis, el altavoz de cada éxito, la punta de lanza ante cualquier necesidad en esta ciudad y en su área. Y hoy, con la misma determinación con la que nacimos en el siglo XIX, miramos hacia los próximos 144 años. Y en este aniversario regresamos a nuestra emblemática calle Concepción Arenal. Es un símbolo, y una declaración de intenciones.

Este regreso no es una coincidencia azarosa, ni un mero movimiento logístico; es una decisión estratégica que acompaña el ritmo de una ciudad que acelera. A Coruña, y a la vez su entorno, vive un momento de despegue, de oportunidad; con un puerto exterior que está en pleno desarrollo y unos muelles interiores en transformación, una zona centro pensada para el paseo, nuevos barrios, una mejor conectividad con los concellos vecinos, la innovadora Cidade das TIC, un sector servicios creciente, firmas referenciales en el planeta… Ese pulso se siente en las calles: en una gastronomía que nos sitúa en la vanguardia, en un turismo que sigue creciendo, en una vida social que bulle y en una agenda cultural y de conciertos que nos posiciona como gran capital atlántica.

La ciudad precisa una mirada periodística atenta, despierta, novedosa y profesional. La que observa ese escenario de aceleración, pero también de sobreinformación, desde un sentido de responsabilidad. Que cuenta, sí, pero que también interpreta, contextualiza, sorprende y se anticipa. Frente a la vacuidad, la tensión, el anonimato y la hiperventilación de las redes sociales, nosotros reivindicamos el periodismo con nombre y apellido. Y con sede física a la que acudir para hablar, para contar y también para reclamar. Nosotros estamos aquí. Cuatro Caminos, cruce de destinos. Abierto al mundo.

Reivindicamos la firma, el reportero en la calle, respondemos ante nuestros vecinos, los que vemos cada día en la calle, asumimos la responsabilidad ética de lo que escribimos. Detrás de cada noticia hay un periodista, hay verificación, contraste y contexto; elementos que ningún algoritmo podrá sustituir. Trabajamos con rigor e independencia, los que marcan nuestros principios editoriales, y que nos llevamos desde la ronda de Outeiro hasta nuestra nueva sede en Concepción Arenal. Son 1.000 pasos, apenas 800 metros. Pero créannos si les decimos que la distancia, incluso sentimental, no tiene esa medida.

Regresar a la calle que lleva el nombre de esta pensadora ferrolana es recordar el rigor moral que exige nuestro oficio. Concepción Arenal desafió convenciones de su tiempo (murió cuando La Voz llevaba poco más de diez años de existencia) para defender la dignidad y la búsqueda de la verdad. Encarna los valores de integridad y honestidad que deben guiar a una redacción. El periodismo gallego contemporáneo no se entiende sin esta calle, que durante décadas fue el epicentro de la información en A Coruña y para toda Galicia; volver a este punto es reivindicar que nuestro trabajo no consiste solo en narrar hechos, sino en hacerlo bajo un estricto código de ética y ciudadanía.

Regresamos a Concepción Arenal con unas instalaciones que miran al futuro: funcionales, tecnológicas, diáfanas... Volvemos con la vocación de que esta sede sea un punto de encuentro. Queremos que sea un espacio de intercambio con los coruñeses, una casa abierta a los vecinos de nuestros ayuntamientos cercanos que encuentran en nosotros, cada día, cada hora, su referente informativo. Nada de lo que suceda en las calles, empresas, instituciones, centros educativos, comercios, bares, centros culturales… nos puede ser ajeno.

Este centro de operaciones potencia además nuestra naturaleza como gran grupo mediático. Radio Voz, con Voces de A Coruña, seguirá siendo el hilo invisible, inmediato, cercano, que conecta a la ciudad cada mañana. Web, papel, micrófono, redes sociales… Una marca de calidad y criterio, nos permiten tomar la temperatura local en tiempo real, manteniendo los principios de servicio público.

Cambiamos de lugar, pero seguimos reivindicando el oficio más bonito del mundo. Desde la responsabilidad de quien sabe que su destino está unido al de esta ciudad y su área metropolitana.

Desde hace 144 años A Coruña no se entiende sin La Voz de Galicia. Y los siguientes 144 años seguirá siendo así. Ahora desde Concepción Arenal, número 11, bajo. Aquí estamos.