A Coruña refuerza el área de Urbanismo con un plan de tres años para agilizar los expedientes de las viviendas de uso turístico

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Calle de la Torre, en la que hay varios pisos de uso turístico
Calle de la Torre, en la que hay varios pisos de uso turístico EDUARDO PEREZ

La entidad Aviturga sostiene que esta inversión no solo «no solucionará los problemas de vivienda, sino que puede agravarlos»

14 ene 2026 . Actualizado a las 15:13 h.

El Ayuntamiento de A Coruña acaba de anunciar que reforzará el personal del servicio municipal de Urbanismo para la puesta en marcha de un programa temporal, a tres años vista, que ayudará a agilizar la tramitación de los expedientes relativos a las viviendas de uso turístico (VUT) en la ciudad. 

La alcaldesa, Inés Rey, explicó que se destinarán algo más de 700.000 euros a esta medida, que permitirá incorporar a cuatro nuevos profesionales que se encargarán de aliviar la carga de trabajo sobre la estructura existente en la concejalía, impulsando la tramitación de las VUT en virtud de la ordenanza reguladora aprobada a mediados del 2025. En este sentido, entre los perfiles laborales que se incorporarán a este programa temporal hay personal técnico de administración general, auxiliares de atención ciudadana y vigilantes de intervención de la edificación.

El programa, si bien está sujeto a una duración inicial de tres años, también contempla una prórroga por otro ejercicio más, siempre y cuando fuese preciso extenderlo en el tiempo. «Na Coruña estamos a facer uso de todas as ferramentas e mecanismos dos que dispoñemos para facer fronte ás dificultades de acceso a vivenda, unha realidade que afecta a moitas partes do país e que esixe un compromiso de todas as Administracións públicas no seu conxunto», subrayó Rey, que apuntó a la cuestión de la vivienda como «unha das prioridades do goberno municipal».

En este sentido, la regidora recordó que A Coruña, primer ayuntamiento gallego en solicitar la declaración de zona tensionada, está trabajando intensamente para revertir la tendencia previa en la evolución de los precios del alquiler —al alza—, y que ahora apunta a índices de contención. A Coruña fue también pionera en la regulación de las VUT en Galicia, según explicaron desde el gobierno local.

«En paralelo, avanzamos para dar cumprimento ao marco normativo das VUT, vivendas que estaban a ter unha repercusión clara na cidade, reducindo a bolsa residencial de alugueiro e incrementando tamén os seus custos», expuso Rey, que puso en valor el trabajo continuado que está desarrollando el Concello para controlar las VUT que no están adaptadas a la normativa, así como para notificar a las personas titulares de inmuebles VUT el procedimiento para su regularización u obtención de la correspondiente habilitación administrativa.

Críticas de Aviturga

Desde la Asociación de Viviendas Turísticas de Galicia (Aviturga) la valoración es radicalmente opuesta. La entidad expresó su «firme preocupación» por el refuerzo del departamento de Urbanismo, al considerar que la inversión anunciada servirá para «intensificar el control y cierre de VUT», profundizando en una «política de prohibiciones» que, a su juicio, no solo no solucionará los problemas de vivienda, sino que puede agravarlos.

Aviturga sostiene que muchas de las viviendas afectadas operan legalmente en A Coruña desde el 2017 y que hasta el 2024 el Ayuntamiento no exigía la declaración de inicio de actividad. La asociación denuncia que la ordenanza aprobada en el 2025 se tramitó mediante un instrumento «inadecuado», sin modificar el plan general, y que se está aplicando de forma retroactiva y sin régimen transitorio, lo que —afirman— genera inseguridad jurídica y vulnera derechos adquiridos. Recuerdan, además, que la normativa está recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

La asociación también rechaza que se responsabilice a las VUT de la situación del mercado inmobiliario y subraya que este tipo de viviendas representan menos del 1 % del parque residencial de la ciudad. En este sentido, Aviturga apunta «a la falta de construcción de vivienda nueva, tanto pública como privada, durante los últimos años como una de las causas principales del problema».

Asimismo, advierte de que medidas como la declaración de zona tensionada o las restricciones al alquiler turístico «ya están teniendo efectos negativos», como la reducción de la oferta de alquiler residencial, el endurecimiento de las condiciones para los inquilinos y el aumento de precios. Según la asociación, estas políticas están provocando también un incremento de viviendas vacías, menor dinamismo en los barrios y un descenso de hasta el 80 % en la oferta de alquiler por días, con impacto directo en el turismo familiar.

Aviturga concluye reclamando diálogo con el Concello, mayor rigor jurídico y políticas de vivienda «eficaces», y se muestra dispuesta a colaborar en una regulación que, a su juicio, proteja los derechos de los propietarios, garantice la convivencia vecinal y apueste por un modelo turístico sostenible.