Los preparativos para su traslado duraron casi dos horas y ahora estará en un espacio con el triple de tierra
26 nov 2025 . Actualizado a las 16:46 h.El metrosidero del Cantón Grande ya está en su nueva ubicación tras un pequeño vuelo para moverse a menos de 20 metros y como punto álgido de una operativa desarrollada con precisión quirúrgica. El árbol se trasladó a un punto más cercano al Obelisco —ahora está a la altura del edificio que antes ocupaba el Banco Santander— dentro de las obras de reforma de este lugar emblemático de la ciudad.
El vuelo se produjo a las 12.35 horas y duró unos pocos minutos entre que se desplazó de su ubicación anterior a la nueva, se giró para darle la orientación correcta y se bajó a su nueva posición, todo ello mientras la parte de las raíces se cubrió con una lona negra para evitar su exposición a los elementos, incluida la fina y persistente lluvia que acompañó a los trabajadores durante buena parte de la mañana.
Una vez ya situado en la que será su nueva ubicación tras ser izado por una grúa con un brazo extensible de dimensiones considerables, el grupo de operarios que se encargó de las tareas se afanó en colocar milimétricamente el metrosidero.
El lugar elegido es prácticamente el que se había designado inicialmente, que se vio modificado ligeramente por la aparición de restos del antiguo frente portuario de la ciudad. Además, se cubrió el hueco con una protección geotextil antipunzonante y una lámina de caucho para evitar que puedan verse afectados los restos arqueológicos por el avance de las raíces u otras cuestiones.
Protección para tronco y raíces
Ese fue el resultado de una operación que comenzó hace tiempo con la liberación de las raíces y otras tareas. Anteayer entró en su recta final con los preparativos ante el inminente traslado. A pesar de la poca duración del traslado, los operarios tuvieron que afanarse durante horas para asegurarse de que estuviese todo bien preparado y que el árbol no sufriese ningún daño o desperfecto durante la operación.
Los trabajadores cubrieron el tronco con una protección y unos elementos a los que se engancharon las cadenas a través de las que el gancho de la grúa levantó el árbol. Estos tuvieron que ser ajustados en varias ocasiones y también, durante el proceso de izado, fue necesario emplear dos herramientas. Una que limpiaba la zona de las raíces de tierra, piedras y otros elementos, y una motosierra que se utilizó contadas veces, probablemente para cortar raíces u otras partes que suponían un problema para la operación.
El metrosidero fue plantado en 1999 y las tareas previas a su traslado permitieron ver que estaba «plantado encima de la placa del párking y con solo 60 centímetros de tierra», explican fuentes municipales, que apuntan que «ese es el motivo por el que ha crecido tan poco pese a tener más de 25 años».
Su reubicación permite colocarlo en un espacio «con 180 centímetros de tierra» que esperan que contribuya a mejorar su situación. Además de la plantación, el metrosidero también quedó apuntalado para asegurar su correcta colocación.
Desde el Ayuntamiento explican que «las raíces empezaron a liberarse hace unos meses» y se comprobó que «siguieron desarrollándose bien», por lo que esperan que «arraigue sin problema en la nueva ubicación».
La obra de los Cantones avanza por varios puntos además del movimiento del metrosidero. De manera simultánea se están llevando a cabo labores de colocación de baldosas a pocos metros, delante de Afundación y la Fundación Barrié, además de otras tareas en el entorno del Teatro Colón.