Tras más de 20 años de espera, el recinto sanitario, el centro cívico y el mercado estarán listos en 15 meses, según el Concello
04 nov 2025 . Actualizado a las 18:48 h.Muchos residentes de A Falperra habían perdido hasta hace unos meses la esperanza de contar con un nuevo centro de salud que mejore la asistencia que ofrece la vetusta instalación de Federico Tapia. Sin embargo, este martes fue «un día inolvidable», tal y como explicó Jaime Suárez, presidente vecinal. El motivo fue el inicio de las obras para reconvertir el antigua mercado de Santa Lucía en un espacio polivalente que albergará un ambulatorio, un centro cívico y una plaza de abastos. Este proyecto fue desbloqueado bajo el mandato de Inés Rey y en los últimos meses se aceleraron los trámites para llegar al inico de los trabajos.
Además de dar una respuesta a la necesidad asistencial de los usuarios del centro de salud de Federico Tapia, que llevan desde comienzos de este siglo reclamando una instalación más amplia y moderna, este proyecto está llamado a ser un impulso general para el barrio. «Es muy importante para revitalizarlo, se va a dinamizar y, quizás, va a ser el centro del barrio», apuntó Suárez, visiblemente emocionado por el paso que se dio ayer. Eso sí, también tuvo tiempo para dejar claro que ver las máquinas no será suficiente para que dejen de insistir en sus peticiones: «Que acaben las obras cuanto antes».
Eso será, como mínimo, en 15 meses, que es el plazo establecido por Constructora San José para ejecutar los trabajos. Carlos Ribeiro, director de la empresa, solicitó a los vecinos que sean «comprensivos» con las obras, sobre las que destacó como mayor complejidad su «entorno». «Está muy consolidado, muy densamente poblado y nos va a generar mucho, mucho tráfico y muchas dificultades. Pero bueno, las tenemos asumidas y vamos a realizarlo en tiempo y forma», explicó.
Esta última es una cuestión importante, ya que el proyecto cuenta con un presupuesto de más de 9,6 millones de euros, de los que casi 3 los aportará el Estado a través del programa Pirep. El equivalente de los trabajos a esa cantidad deberá estar certificado a finales de marzo del 2026, es decir, en 5 meses, un tercio del plazo de ejecución. Las obras empezarán con la demolición de las plantas del edificio, seguirán con el refuerzo y reconstrucción de los forjados y, finalmente, los acabados.
Ejemplo de «sentido común»
El centro de salud empieza a ver la luz tras muchos años de reclamaciones vecinales y de negociaciones, en muchos casos infructuosas, entre las Administraciones. Atrás quedaron proyectos que nunca verán la luz e incluso propuestas de trasladar el ambulatorio a otros puntos, como el paseo de los Puentes.
Ahora, la Xunta se hará cargo de la financiación de la parte sanitaria, ligeramente superior al 50 % del montante total, mientras que el Ayuntamiento asumirá el resto, incluyendo la parte de fondos estatales captados.
La alcaldesa, Inés Rey, destacó que el caso de Santa Lucía «é un exemplo de que, con vontade e sentido común, é posible dar resposta ás necesidades dos veciños afastándonos de cores políticas e posicións estáticas. Estamos aquí para dar solucións e coido que ese foi o espírito que impulsou o desbloqueo desta intervención tras máis de quince anos sen que existisen avances reais e palpables»,
En el acto también estuvieron los concejales José Manuel Lage y Francisco Díaz y el gerente del área sanitaria, Luis Verde. Mientras, el portavoz del PP local, Miguel Lorenzo aseguró que «es una buena noticia que, por fin, empiecen las obras en Santa Lucía porque se tardó mucho menos en El Escorial a pesar de que la Xunta lo apoyó desde el primer momento».
Un concurso de ideas alumbró un complejo que contará con accesos independientes
El diseño del nuevo complejo de Santa Lucía surgió de un concurso de ideas en el que resultó ganador el estudio Burgos & Garrido, aprovechará el sistema de entreplantas escalonadas del edificio original de Manuel Gallego Jorreto.
El proyecto contempla que el sótano se destine a la plaza de abastos y a un circuito interior al que se entrará desde Inés de Castro y se saldrá por el pasadizo Pernas, y que dará servicio a los transportes que requiere el mercado.
Mientras, el centro de salud se ubicará en la primera y la segunda planta, con el frente hacia Doctor Fleming. Tendrá sala de toma de muestras, otra polivalente, una consulta de urgencias y otras de medicina y enfermería general, área pediátrica, de la mujer —con consultas de matrona, aseos y cambiadores—, así como estancias habilitadas para acoger administración, archivo, personal y usos comunes.
Por último, el centro cívico se alojará en las alturas superiores de la construcción e incluirá una sala polivalente, un auditorio, una sala de reuniones, un espacio para la gestión de libros, almacenes y aseos.
Una de las señas de identidad del complejo será el gran atrio central abierto a la recepción de luz natural y que servirá de punto de cohesión entre los tres usos. Sin embargo, cada una de las instalaciones contará con su acceso propio para que no se produzcan interferencias entre la actividad sanitaria, la comercial (que también incluirá restauración) y la ciudadana.