El Estado destina 5,9 millones de euros a una actuación con la que atajar el deterioro del inmueble, así como adaptarlo a las necesidades y normativas actuales
23 oct 2025 . Actualizado a las 13:51 h.El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este jueves la licitación de la obra de reforma integral del Centro Oceanográfico de A Coruña, un edificio de 1974 que sufre un importante deterioro funcional y estructural en el que su proximidad al mar tiene bastante peso. La obra cuenta con un plazo de ejecución de 12 meses después de muchos años de espera por parte de los trabajadores, que en diversas ocasiones mostraron su malestar por las condiciones de algunas dependencias.
Uno de los principales problemas que se resolverá con esta actuación en el inmueble es el «desorden espacial» existente en el interior, que cuenta con tres plantas pero hasta ocho niveles diferentes que se simplificarán para lograr una mayor funcionalidad de los espacios y cumplir con la normativa de accesibilidad, además de con la de seguridad en caso de incendios. Así, se diseña un espacio funcional y flexible en el que se prioriza el bienestar de los usuarios y la eficiencia simplificando los espacios interiores para mejorar su funcionamiento y adaptarlos a los nuevos usos de despachos de investigación y laboratorios, que se diseñan de manera que se puedan adaptar a necesidades futuras.
Además, la estructura del edificio cuenta con «patologías importantes» que se tratarán y sanearán, y que son más pronunciadas en la fachada norte por su exposición directa al efecto del mar. También se hace hincapié en la necesidad de secar y sanear las estancias que antiguamente albergaban cultivos marinos. Debido a que estos espacios dejaron de tener su uso anterior, se retirará el sistema de bombeo de agua marina. Por otra parte, se sustituirán las carpinterías por otras de aluminio por motivos tecnológicos, económicos y de mantenimiento en la zona expuesta al mar.
La reforma integral del Oceanográfico también abordará problemas de instalaciones y de eficiencia energética. En el proyecto se destaca que el centro carece de un aislamiento apropiado y de sistemas eficientes de iluminación o generación de calor. Además, también hay carencias importantes en instalaciones de ventilación, gases o climatización, por lo que se instalarán sistemas modernos, lo que incluye la colocación de una unidad de recuperación de calor para garantizar la calidad del aire interior.
Uno de los puntos destacados del proyecto es que se busca recuperar el elemento de agua en forma de catarata que había en el diseño original que proyectó Vicente Roig. En esta ocasión la cubierta estará «inundada» y los reflejos de ese agua se verán en el interior creando una especie de «baile de ondas de aguas reflejadas por el sol» que se verán en el suelo reflectadas «de forma difusa y sugerente». El objetivo es convertir el patio interior de bienvenida en un lugar propicio para actos y para las jornadas de puertas abiertas que se realizan de forma periódica. Además, se colocará vegetación autóctona para mantener la esencia de «acantilado de hormigón» que tiene el edificio.