Infraestruturas emplaza a la reunión del jueves con el Concello para consensuar los plazos del Novo Chuac

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

El director de la obra, Ángel Monteoliva (a la derecha, con el micrófono) explicando las fases de la demolición del hotel de pacientes para las obras del Novo Chuac ante la conselleira de Infraestruturas, María Martínez Allegue (con los brazos cruzados) y diferente personal técnico y autoridades
El director de la obra, Ángel Monteoliva (a la derecha, con el micrófono) explicando las fases de la demolición del hotel de pacientes para las obras del Novo Chuac ante la conselleira de Infraestruturas, María Martínez Allegue (con los brazos cruzados) y diferente personal técnico y autoridades ÁNGEL MANSO

La conselleira Martínez Allegue supervisó la demolición del hotel de pacientes, completado al 60 %. Antes de fin de año, aseguró, tres grúas de 80 toneladas echarán abajo lo que queda del inmueble para continuar con la obra del anillo viario que rodeará el futuro hospital público

07 oct 2025 . Actualizado a las 14:50 h.

 Antes de que acabe este año, el hotel de pacientes del Chuac será historia. Así lo ha confirmado este martes la conselleira de Infraestruturas, María Martínez Allegue, que se desplazó a A Coruña para comprobar el avance de las obras de demolición del inmueble, necesaria para liberar la zona por la que pasará parte del anillo viario que rodeará el futuro complejo hospitalario.

Adjudicado en enero del 2024 por casi 1,4 millones de euros a la UTE Gestión Ambiental de Contratas, S.L.-Construcciones Orega, S.L con un plazo de ejecución de siete meses, el derribo no se inició hasta más de un año después, en marzo pasado. En la actualidad, se encuentra al 60 % y tres grúas de 80 toneladas con brazos de 28 y 32 metros se encargarán de echar abajo el cascarón de las cinco plantas que aún quedan en pie. Una vez desescombrado, se creará una plataforma de mil metros cuadrados que quedará a disposición del hospital hasta que el trazado de los accesos ocupe la zona. 

 La responsable autonómica eludió concretar otros plazos sobre el futuro complejo hospitalario y emplazó a la reunión con el Concello de A Coruña de pasado mañana para dar a conocer nuevas fechas sobre los avances del proyecto del Novo Chuac

«Este xoves temos comisión de seguimento e alí serán coordinadas e analizadas esas datas que daremos a coñecer unha vez teñamos esa reunión de seguimiento co Concello da Coruña», incidió Allegue, si bien indicó que del encuentro «sairase co calendario que existe». «Como vedes, xa está en marcha tanto a demolición do hotel como os accesos, a torre polivalente e a urbanización de Pedralonga, sairase con ese calendario tendo en conta os plazos de execución e as vindeiras fases do Novo Chuac», dijo. 

«Estamos tendo colaboración institucional co Concello», afirmó Allegue, que también se refirió a las quejas del gobierno local coruñés sobre los retrasos del futuro hospital, punto central de la comisión de seguimiento, y a las críticas desde María Pita por la consignación en los presupuestos municipales de partidas para las obras que finalmente no se han materializado por falta de ejecución. «Os accesos, todas estas actuacións, foron conveniados co Concello de Coruña e foron adendados coa colaboración e cooperación, e dicir, todas esas adendas que se fixeron por parte da Xunta e do Concello están consensuadas en función da súa execución. Xa iniciamos os accesos, por tanto á partida orzamentaria deste ano 2025 darase cumprimento e non terá que perder ningún orzamento como di o Concello, pero de todos modos este mismo xoves falaremos diso», reiteró la conselleira.

Allegue insistió también en que el compromiso de la Xunta con la sanidad pública «é máximo, e coa cidade da Coruña aínda maior», y detalló que de los 500 millones que se prevé costará el Novo Chuac, «están movilizados e xa en execución 85 millóns, o que  supon triplicar a licitacion en obra pública dun concello como o de Coruña»

 El director de obra y autor del proyecto de demolición, Ángel Monteoliva, detalló los avances para tirar un edificio de 7.600 metros cuadrados y diez plantas, dos de ellas en sótano, y explicó que la mayor preocupación durante los trabajos «fue conseguir una coordinación total con el hospital dado que está en uso y hay mucho movimiento de gente y tráfico». En este sentido, recordó que hasta hace 15 días seguía funcionando en el hotel la tolva del servicio de lavandería donde se recogía toda la ropa del núcleo central del Chuac, espacio que ahora ya ocupan las máquinas. Las maniobras de derribo obligaron a realizar un plan de bioseguridad «minucioso y cuidadoso» para controlar la emisión de polvo y partículas al aire, así como el ruido por los trabajos. «Todo esto se está controlando semanalmente por un laboratorio homologado con resultados hasta ahora satisfactorios». 

Precisamente por la proximidad de la actividad hospitalaria y el tráfico de los accesos, la demolición se planteó desde un inicio elemento a elemento y de forma inversa al proceso de construcción. Así, lo primero que se retiró fueron los elementos de fibrocemento, la cubierta y las bajantes, que al ser de amianto deben ajustarse a una normativa específica de retirada de residuos contaminantes. A continuación, se llevó a cabo la demolición de las zonas interiores con el edificio cerrado, manteniendo ventanas y fachada, precisamente para evitar la emisión de polvo y ruido mientras se echaba abajo la tabiquería y el aislamiento, para su clasificación y valorización de los materiales.  La siguiente fase afectaba ya a la fachada y estructura del edificio, cuyo deteriorado estado les llevó a retrasar el uso de maquinaria pesada y optar por robots manuales manejados por bluetooth para las tres últimas plantas, de la sexta a la octava. Para lo que queda, el cascarón del edificio hasta la quinta planta, se utilizaban ya este mediodía tres grandes palas-grúa. 

«Estamos a  encaixar as distintas piezas en marcha e a executalas coa máxima seguridade», dijo Allegue, que aludió hasta en dos ocasiones a la dificultad añadida de realizar obras cuando el edificio hospitalario se encuentra tan próximo y los trabajos deben realizarse con las mínimas molestias tanto para los pacientes, como para el personal y el denso y complicado tráfico que circula a diario por la zona. Mencionó como partes del proyecto ya concluidas tanto el aparcamiento provisional puesto en marcha el año pasado como el vial de conexión con la AC-10 abierto el pasado 15 de septiembre y recordó que en marcha también se encuentra tanto la urbanización de Pedralonga para los expropiados con los que se llegó a acuerdo para que se construyan allí sus viviendas. «E estamos a traballar na torre polivalente, nesa difícil excavación con microvoladuras», agregó. La construcción del primer edificio de obra nueva fue adjudicada a finales de diciembre del 2023 con un plazo de ejecución de 18 meses. Las obras empezaron en julio del 2024 y la previsión era que estuviese funcionando a finales de este 2025, pero todavía se encuentra en fase de excavación. «Non se coñecía exactamente o estado da rocha, toda vez que o estudio seotécnico non deu ese dato, pero de todos modos imos esperar ó xoves para despois face todas esas preguntas e dar todos os prazos conforme se coordine nesa xuntanza co concello», reiteró la conselleira.

Según señalaron técnicos del proyecto, el problema que se ha presentado para abrir las cuatro plantas subterráneas de la torre es que «se sabía que había rocha, pero está máis fisurada do previsto, más disgregada, e hai que ir apuntalando conforme se profundiza, é un proceso moito máis lento».