La saturación en los buses urbanos de A Coruña: «Me niego a ir de pie y sin poder agarrarme»
A CORUÑA CIUDAD
Tranvías dice que refuerza varias líneas en los picos de demanda y los usuarios aseguran que moverse en hora punta es «un calvario»
05 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La Compañía de Tranvías opera actualmente con 24 líneas, 99 autobuses y cerca de 300 empleados en la ciudad de A Coruña. Cerró el 2024 con 27,5 millones de usuarios, un 10,9 % más que el ejercicio anterior. Y, si las previsiones se cumplen, esa cifra volverá a incrementarse con el balance de este año, ya que el transporte público urbano experimenta una demanda creciente y constante. Las líneas 14 (Os Rosales-O Castrillón), 6 (Monte Alto-Meicende), 11 (As Lagoas-Marineda City) y la que conecta la plaza de Pontevedra con los campus de A Zapateira y Elviña (UDC) concentran la mayor demanda y ello obliga a realizar refuerzos en momentos concretos. A pesar de ello, para muchos usuarios los viajes en horas punta son «un verdadero calvario».
Con mascarilla, por higiene
Carmen es vecina del Agra del Orzán y casi todas las mañanas se sube en el bus 14 para ir a trabajar en la zona de O Castrillón. Explica que no es la primera vez que se queda en tierra. «Por las mañanas va a tope. Ya viene lleno desde Los Rosales cuando llega a mi parada. Y casi siempre, por no decir siempre, tengo que ir de pie, pegada a otras personas». De hecho la proximidad y el roce es tal que ella, como medida de prevención, siempre se pone mascarilla. «No es por miedo al covid, que también... sino por una cuestión de higiene porque vas cara con cara», relata.
Lo mismo cuenta Adrián Pastoriza, estudiante de Arquitectura de 21 años. «No hay queja en las frecuencias de la línea de la UDC, porque durante la semana pasan cada cinco minutos. Pero en horas punta, entre las 8.30 y las 9.30 de la mañana, vamos como sardinas en lata». Indica que para bajar desde A Zapateira él no tiene problema, pero otros estudiantes se quedan a la espera en la parada de Elviña. «Lo peor es en invierno: el bus va a tope y no se puede respirar porque las ventanas van cerradas y no se renueva el aire. A veces, incluso, tienes sensación de mareo».
Subir por la puerta de atrás
Harta del hacinamiento en la línea 5, que conecta Adormideras con la zona centro y Marineda City, Julia Teijeiro cambió sus rutinas de movilidad para intentar viajar en un bus menos saturado. «Me venía muy bien esa ruta para ir a trabajar. Pero la situación era tan surrealista que el conductor te cobraba por delante y tenías que subir por la puerta trasera. Me niego a ir así, de pie, pegada a otras personas e, incluso, sin poder agarrarme».
Explica que esta línea está mucho más saturada desde que funciona la estación provisional de trenes, ya que pasa justo por delante. «En esta línea sube mucha gente con maletas, por lo que es más incómodo, y, además, en horas punta de llegada y salida de trenes ves que el bus no avanza porque hay atascos en la zona», comenta.
También intenta cuadrar muy bien sus horarios Carolina Francés, usuaria de la línea 12, para no subirse en hora punta. «Pasa cada media hora, más o menos, y siempre va lleno a primera hora hacia los hospitales o, de regreso, a partir de las 13.30. Normalmente ponen un bus articulado doble, pero no es suficiente para la demanda a ciertas horas. No sé por qué, pero en la parada de la avenida de Oza 9 es donde más gente se sube», explica.
Pablo Vilela, estudiante de Ingeniería Artificial, sufre por partida doble las incomodidades de los buses llenos. Vive en la zona donde confluye la ronda de Outeiro con la avenida del Ejército. Desde allí coge el 14 hasta San Cristóbal para hacer transbordo al de la UDC. «Es un caos», resume. «Salgo de casa a las 7.35 y llego al campus sobre las 8.10 horas. Ambos buses van a tope y tardo en llegar a la facultad o a casa más de media hora», lamenta por el tiempo perdido.
Estas vivencias ilustran una situación que conoce de primera mano Luisa Varela, presidenta de Federación de Asociaciones Vecinales de A Coruña y Área Metropolitana. No solo como usuaria sino también por estar presente en todas las reuniones que se han realizado a lo largo de este año para que la ciudadanía aporte propuestas de mejora en el servicio. Ella destaca, entre todas, «frecuencias más cortas, más buses y un transporte más eficaz, cuidando más las conexiones con los hospitales, los centros de salud, los colegios, la UDC y los polígonos industriales».
Situaciones peligrosas
Confirma que el problema de la saturación en algunas líneas, como la de la UDC en horas puntas, puede llegar a originar situaciones peligrosas: «No puede ir tanta gente en un bus. ¿Qué pasa si hay un accidente o vuelca?», se pregunta. Además, recuerda que hay barrios en los que el servicio es deficiente, como la propia zona del Castro de Elviña, Adormideras, Novo Mesoiro o A Zapateira. Recuerda que en la configuración del mapa de movilidad hay que tener en cuenta nuevos barrios como Xuxán, San Pedro de Visma, Monte Mero o Monte Alfeirán.
Desde el Ayuntamiento confirmaron que en los 13 encuentros de consulta ciudadana que se celebraron a lo largo del año contaron con la asistencia de 530 personas y la participación de 78 entidades de diversa índole, incluyendo asociaciones vecinales, culturales, deportivas y sociales.
Durante las sesiones se recogieron un total de 1.643 aportaciones directas, mientras que la caja de sugerencias vinculada al formulario de participación recibió otras 326. Además, el Ayuntamiento habilitó un correo electrónico para consultas ciudadanas, a través del cual se registraron 467 comunicaciones, con especial atención a cuestiones relacionadas con Xuxán (71), hospitales (75) y autobús nocturno (52).
Principales retos
Entre los principales retos identificados por los ciudadanos destacan la mejora de la conexión con los hospitales y los polígonos industriales, la ampliación de líneas nocturnas y de los horarios del servicio, así como la mejora de la conexión entre barrios. También se demandó una flota más eficiente y moderna, mayor accesibilidad, un fomento de los transbordos y una optimización de la ocupación de los autobuses. Las aportaciones recogidas servirán de base para diseñar la nueva concesión, que se licitará próximamente, incorporando mejoras que respondan a las necesidades planteadas por la ciudadanía.
Récord de viajeros
La Compañía de Tranvías de A Coruña transportó en el 2024 a 27.547.184 viajeros. Es la cifra más alta de su historia, con un crecimiento del 10,9 % respecto al 2023 y del 19,9 % en comparación con el 2019. La subida casi dobla la media estatal, situada en el 11 %, según el Instituto Nacional de Estadística. Los meses con más uso fueron septiembre, octubre y noviembre. Entre semana los viajes superan a fines de semana y festivos, con los miércoles como la jornada más concurrida. El mayor número de pasajeros se concentra entre las 8.00 y las 10.00 y entre las 13.00 y las 15.00 horas.
La empresa confirma que cuentan con refuerzos en varias de las líneas en los picos de demanda. Un ejemplo es la línea de la UDC, cuya frecuencia habitual es de cinco minutos en las horas punta, pero se despliegan hasta 20 autobuses que reducen la espera a menos de tres minutos.
El director de la Compañía de Tranvías, Ignacio Prada, destaca que la calidad del servicio es un «elemento clave» para que los usuarios sigan prefiriendo el autobús para desplazarse: «A Coruña siempre ha tenido un crecimiento superior al de la media nacional, incluso durante la pandemia». Prada explicó que la calidad del servicio «es, sin duda, uno de los factores que explican que la recuperación en nuestra ciudad sea superior a la media nacional, dado que la reducción de tarifas se ha aplicado en todo el conjunto del territorio nacional y el crecimiento en muchos otros lugares está por debajo del experimentado en A Coruña».
La Compañía de Tranvías se encuentra en una situación excepcional con la concesión caducada y en prórroga. Aún así, según indican desde la empresa, el objetivo «es tratar de ofrecer el mejor servicio posible a nuestros viajeros».
Nuevos vehículos
Por este motivo, la empresa ha adquirido recientemente tres vehículos de la marca MAN, modelo Lion's City de 12 metros de largo, con capacidad para albergar a cien personas cada uno, y que sirven para apoyar los refuerzos en las horas de mayor afluencia. Esto se suma al vehículo eléctrico adquirido en el 2023 y a otro vehículo articulado comprado en el 2024.
A Coruña trabaja en la redacción del pliego de la futura concesión del servicio
El Ayuntamiento de A Coruña trabaja ya en la redacción del pliego que regirá la nueva concesión del transporte urbano en la ciudad, un contrato que se encuentra en situación de prórroga tras haber caducado la concesión actual. La previsión municipal es que la licitación se active en el 2026 y que el servicio incorpore mejoras derivadas del proceso de participación ciudadana con 13 de reuniones en los últimos meses.
La concesión vigente, al encontrarse prorrogada, limita el margen de actuación del consistorio en cuanto a cambios estructurales en líneas, frecuencias y flota. «Sí se han hecho algunos refuerzos y cambios, pero no es posible modificar de modo significativo una concesión vigente», indicaron desde el gobierno local, aclarando que las principales novedades en el servicio deberán esperar al nuevo contrato.
A la espera de respuesta
Desde la Compañía de Tranvías indicaron que, conscientes del crecimiento de viajeros que experimenta el servicio, «ya hace un año ofrecimos al Ayuntamiento fórmulas de colaboración para poder renovar la flota durante este período excepcional hasta que se adjudique la concesión, siempre y cuando se nos garantice que los vehículos puedan tener continuidad en el futuro ya sea con nosotros o subrogados con la empresa que sea adjudicataria del servicio de bus urbano en su momento».
Aclararon que este tipo de acuerdos «ya se han hecho en otras ciudades de España con una situación similar, pero no hemos obtenido una respuesta por el momento», indicaron.