Nacho Campillo, vocalista de Tam Tam Go!: «En los 80 había más apertura, la gente se autocensuraba menos»

Uxía R. Méndez / R. S. A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Miembros de Tam Tam Go!, en el centro, Nacho Campillo.
Miembros de Tam Tam Go!, en el centro, Nacho Campillo.

El grupo pacense liderado por los hermanos Campillo se dará cita con sus seguidores en las fiestas de O Castrillón el jueves 21 de agosto a las 22.00 horas

21 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay canciones y grupos tan atemporales que cuesta creer que hayan pasado tantos años desde que sonaban en la radio. A las puertas de su concierto del jueves 21 de agosto en O Castrillón, el cantante de la mítica banda Tam Tam Go!, Nacho Campillo (Badajoz, 1960), es consciente del poder trascendental de la música. Algunos de sus temas como son Espaldas mojadas o Manuel Raquel no solo formaron parte de la banda sonora de muchos, sino que también abrieron caminos poniendo el foco en determinados temas sociales.

—El jueves 21 de agosto actúan en A Coruña después de muchos años sin tocar en Galicia, ¿qué supone para ustedes volver al norte?

—Sin duda es un reencuentro con nuestro público gallego, que lo teníamos algo abandonado. Además, la primera gira que hicimos como grupo fue en Galicia, estuvimos en Vigo, en A Coruña y en muchas localidades de la comunidad. De hecho, nuestro primer concierto fue en las fiestas de María Pita en el año 87, junto a Cómplices, Luz Casal y Dinamita pa' los pollos, por lo que le guardamos mucho cariño a la ciudad. La gente estaba como loca con nosotros, siempre tuvimos un público muy fiel en A Coruña. A raíz de tocar en Galicia comenzamos a tener mucho éxito como banda. 

—Dejaron el grupo un tiempo, mientras tanto usted tuvo una carrera en solitario en la que llevó a cabo varios proyectos hasta que finalmente han vuelto, ¿por qué han decidido retomar la banda?

—Mi hermano y yo siempre solemos juntarnos cuando lo vemos oportuno. Somos un poco como el río de nuestra tierra, el Guadiana, que aparece y desaparece. Digamos que la banda es un proyecto más, cuando nos apetece, vemos cómo responde el público y volvemos a juntarnos. Es ahora cuando hemos visto el momento idóneo para hacerlo y ya llevamos casi tres años de gira sin parar, la verdad es que estamos muy agradecidos. 

—¿Qué es lo que les motiva a seguir subiéndose a los escenarios después de tanto tiempo?

—El calor del público es fundamental, pero también lo es la amistad. Al final Javier y yo somos hermanos y nos llevamos muy bien, hemos tenido alguna peleílla pero siempre lo hemos arreglado. También me tiran mucho los músicos, tenemos muy buen rollo y al final llevamos muchos años tocando juntos.

Atrapados en la red o Espaldas mojadas son solo algunos títulos de los muchos sencillos míticos de su trayectoria, ¿sigue la gente cantando estos temas igual que antaño?

—Sí que es cierto que la gente de nuestra generación, de entre 50 y 60 años, lo viven con más nostalgia. Hay otros que vienen a los conciertos y descubren que las canciones tienen mucha vigencia porque tratan temáticas muy atemporales, como es el caso de la inmigración, las redes sociales... es entonces cuando los jóvenes se preguntan: «¿Y estos qué tan adelantados estaban como para escribir sobre estas cosas en los 80?»

—¿Considera que era más difícil hablar sobre temas controversiales antes o ahora?

—Lo cierto es que los 80 fueron una época en la que había una apertura más amplia. La gente se autocensuraba menos, a día de hoy con el tema de las redes sociales, el miedo que hay a recibir críticas, a los haters, a meter la pata..., como sociedad actual solemos pensar dos veces antes de hablar. Antes no había ese feedback tan directo, por eso yo escribía sobre lo que me venía en gana. No había tanta autocensura ética, tú componías tus letras y luego veías si la gente las cantaba en los conciertos o si sonaba en la radio, esa era nuestra vara de medir el éxito. 

—Está claro que su música abrió puertas a artistas más actuales, ¿hay alguno que le guste especialmente?

—Me gustan muchos artistas del momento como por ejemplo, Morgan. Creo que tienen, de alguna manera, una idiosincrasia similar a la nuestra de cuando empezamos. Ellos también comenzaron cantando en inglés, con mucha calidad y además tienen temas en castellano. También escucho mucho a Xoel López, colaboramos con él en el teatro romano de Mérida, cuando dio el salto en el 2009. Me parece que hace cosas muy interesantes, es un gran escritor de canciones. Y bueno, qué decir de otros cantautores internacionales como Jorge Drexler. En resumen, en nuestro panorama musical nacional hay muchísimo talento.

—En el 2024 empezaron a sacar nuevos sencillos, ¿tienen algún proyecto más entre manos?

—Estamos preparando el nuevo álbum que con toda seguridad saldrá a finales de año, en el que se incluirán los tres temas que hemos ido sacando desde 2024: Del mundo lo mejor, Pajaros que vuelan bajo y Otros tiempos. Después del verano lanzaremos un cuarto sencillo. Otro proyecto que tenemos es un documental sobre la banda que se estrenará en el 2027, el año en el que el grupo cumpla 40 años. Así que como homenaje, estamos trabajando con la directora Pilar Pérez Solano, que ganó un Goya en el 2014 por su documental Maestras de la República.

—¿Tiene algún mensaje para el público coruñés que asistirá a su concierto?

—El mensaje más directo es que vengan al concierto, que vibren con la música y con nuestras canciones. Además va a ser un reencuentro muy emotivo y emocional. Nosotros lo damos todo en directo y buscamos que la gente participe y se lo pase bien.