Pablo Fernández de Aguirre se arrodilló en un momento de la fiesta del medio siglo de Sonia Romero, su pareja desde hace 18 años, para pedirle que se casase con él y le entregó un anillo en medio de la alegría y sorpresa de los invitados
15 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La fiesta no fue sorpresa. Pero la celebración escondía una. Y bien grande. Sonia Romero Fernández cumplió 50 años, esos en los que se dice que es como darle la vuelta al jamón, e invitó a su grupo de amigos a una fiesta en al bar San Pablo de Magistrado Manuel Artime. Fueron más de medio centenar de personas las que brindaron con Sonia por su medio siglo de vida.
Entre ellas su pareja desde hace 18 años, Pablo Fernández de Aguirre, que también le ayudó a preparar la celebración. A Pablo le gustan este tipo de saraos porque hace dos años, cuando fue él quien cumplió los 50, también organizó algo especial. El guion del cumpleaños fue el habitual en estos casos, abrazos y besos, pinchos, brindis varios, baile y una entrega de regalos casi como fin de fiesta, que es donde se guardaba la sorpresa.
Sonia fue abriendo los obsequios hasta que en un momento el novio hincó la rodilla y le hizo entrega del suyo. «Fue un montaje que incluía el bono de un viaje a París de una semana y un anillo con el que le pedí matrimonio», cuenta. Sonia fue a su fiesta de 50 cumpleaños y acabó con un anillo de compromiso en el dedo. «Me dijo que sí», dice él. Como se pueden imaginar la celebración continuó. Los invitados cambiaron el «Cumpleaños feliz» por el «¡Vivan los novios!» y el «¡Que se besen, que se besen». 18 años de relación y los 50 años de Sonia bien merecían una petición de mano tan llamativa.