Vecinos de Eirís, en A Coruña, degustaron más de 200 kilos de fresas

María Rey / A. A. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

Hicieron cola en el parque para probar este fruto durante la fiesta de exaltación en el barrio

20 ago 2024 . Actualizado a las 21:29 h.

La Festa da Fresa conquistó Eirís un año más. La celebración gastronómica tuvo lugar ayer en el barrio de Eirís, en A Coruña, con el entorno de la cúpula del parque como epicentro. Pese a que la degustación de esta fruta fue la verdadera protagonista de la velada, el festejo se enriqueció con la organización de otras actividades para todos los públicos, como partidos amistosos de fútbol o actuaciones musicales. El culto a la fresa consiguió reunir a muchos vecinos y amigos de la zona, pero también curiosos de otros barrios de la ciudad, ansiosos por degustar el popular sabor.

Tras la exposición de las fresas de las colaboradoras, a las 18.30, empezaba el plato fuerte de la jornada: la degustación gratuita de este fruto en la cúpula del parque, a las 19.00. Veinte minutos antes de la cata, los organizadores ya iban preparando los montones de fruta en vasos blancos reciclables para repartir. Kilos y kilos rojos aguardaban en cajas de madera, del mismo modo que cientos de personas esperaban su turno en una interminable cola que daba la vuelta a la cúpula y se internaba en el parque. Se abrió una nueva fila, exclusiva para los más pequeños, que recibirían el presente de primeros. «Es normal que dejen pasar a los críos. Son niños, carallo», comentaba una señora que esperaba su turno, tras presenciar las pequeñas rencillas a causa de la cola.

El tiempo dio una tregua, dejando asomar el sol entre las nubes, y permitiendo un cómodo paseo por los alrededores. «Recende moi ben», decía uno de los primeros de la fila. Según abrieron la verja, los vecinos se abalanzaron, ansiosos por recibir su colorida ración. De uno en uno, y de forma ordenada, las colaboradoras repartían con entusiasmo la mercancía de Abegondo. «Están buenísimas, buenísimas. En cada vaso deben de servir unas diez o doce», comentaba una joven entre bocados. «Nosotras llevamos una hora haciendo cola. Pero merece la pena totalmente», decían otras.

Sin embargo, no todas las críticas fueron positivas: «yo lo que no veo bien es que antes les cayeron un par de fresas al suelo, y las volvieron a meter en los vasos. Les pasó tres veces», explicaba otra asistente, contrariada. Quitando ese pequeño incidente, la experiencia fue «muy positiva. Repetiría otra vez, sin duda. El año que viene aquí estaré», declaraba un señor, acabando sus fresas. «Habitualmente tiñamos 80 kilos de fresas, este ano temos 210», comentaba Mónica Díaz, presidenta de la Asociación de Vecinos de Eirís Uxío Carré. La fruta, donada en su totalidad, procedía de Eroski y de un productor de Abegondo, Froitas Geixade. «O momento máis loco é agora, o reparto. Sobre todo para nenos e maiores, que son os que máis disfrutan», decía Mónica.