Nena Daconte: «Entendí que no hacía falta ser perfecta para quererse a una misma»

Lucía Casal Méxigos / A.A. A CORUÑA / LA VOZ

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Mai Meneses este verano en las fiestas de Santa Uxía de Ribeira.
Mai Meneses este verano en las fiestas de Santa Uxía de Ribeira. Carmela Queijeiro

La autora de «Tenía tanto que darte» actuará este viernes en el Atlantic Pride de A Coruña

11 jul 2024 . Actualizado a las 22:31 h.

La compositora María Isabel Meneses, (Madrid, 1978), más conocida por su proyecto musical, Nena Daconte, visitará este viernes, 12 de julio, los jardines de Méndez Núñez durante el festival Atlantic Pride. Su actuación, que tendrá lugar a las 22.30 horas, será gratuito, e incluirá en su repertorio canciones de su último proyecto Casi perfecto, además de éxitos anteriores.

—Su último proyecto «Casi perfecto», marcó el inicio de una etapa de mayor serenidad personal. Ha pasado un año desde su lanzamiento: ¿Mantiene esa posición en cuanto a estilo?

—Cuando publiqué el álbum Casi perfecto quería retomar esa sensación que tuve cuando empecé en la música con 15 años, e intenté recrear la forma de confeccionar las canciones junto a Dani Alcover. A nivel conceptual buscaba reflejar mi estado de ánimo en ese momento, ya que entendí que no hacía falta ser perfecta para quererse a una misma, y la verdad es que sigo en ese camino. Creo que cada día estoy más cerca de la felicidad, y que con la edad me conozco más y estoy más contenta de ser quien soy. He mandado muy lejos las inseguridades.

—Con la edad es normal dejar de autocriticarse tan duramente como persona.

—Exacto, dejas de maltratarte y cada vez te importa menos lo que piensen los demás sobre ti. Te das cuenta de que a lo largo de tu vida siempre estás buscando que te quieran y que te reafirmen, pero de pronto llega un momento en el que entiendes que lo más importante de tu existencia eres tú. Encuentras una especie de paz; a mí me ha pasado en todos los ámbitos, pero en la música es donde más lo noto, ya que he pasado de tener miedo escénico a disfrutar completamente de mi trabajo.

—¿Diría que la experiencia de escribir su libro «Tenía tanto que darte: Amor, música, ansiedad, sueños y locura» ha tenido algo que ver en ese cambio?

—Creo que sí. Mi libro ha sido un poco catártico; es como si hubiera roto la barrera del qué más da lo que opinen los demás sobre mí. Cuando te abres tanto, te das cuenta de que, en el fondo, no pasa nada, y de que a la gente lo que le importa es su propia vida. Lo que yo conté en el libro le ha servido a algunas personas para sentir que hay un referente en el cual sentirse reflejadas. 

—Ahora mismo se encuentra cómoda en esta etapa, pero ¿tiene en mente explorar algún género musical nuevo?

—La verdad es que no. Yo me muevo bien dentro del pop-rock y la electrónica. Básicamente, lo que hago es pop con melodías muy luminosas y alegres; las letras siguen siendo melancólicas y explorando esa conexión con el otro. Las canciones se componen con una guitarra y un piano, y luego las podemos vestir de cualquier manera. No tengo demasiada curiosidad por investigar géneros como el urbano o el reguetón, no son géneros que yo conozca. Creo que lo que hago bien es esto y es el lenguaje con el que crecí.

—¿Cuáles son sus expectativas para el concierto de este viernes?

—Es una actuación que he preparado mucho. Me gustaría que la gente que venga al festival y que no conozca mis canciones, se dejase llevar durante el concierto por la música y el buen rollo.

—¿De qué manera cree que la música puede ayudar a promover la igualdad y diversidad?

—Creo que la música y el micrófono que tenemos las personas con un poco más de relevancia es fundamental. Parece que hemos avanzado, pero en otros sectores la represión está creciendo mucho, y en las redes sociales sigue habiendo demasiado odio y homofobia. A través de la música ponemos en alto lo importante que es la libertad y el amor.

—¿Qué mensaje le gustaría transmitir a sus fanes en el Atlantic Pride?

—La idea de ser libre en esta vida, y para ello tienes que aceptarte a ti mismo primero. Ahora es mucho más fácil salir del armario, (por utilizar una expresión antigua), porque hay más referentes y menos miedo, pero esa represión continúa en alguna parte de la sociedad. Hay que romper eso, amarse a uno mismo y aceptarse, y por supuesto, que la sociedad nos acompañe en esa libertad.