Deabejas (A Coruña): sencillez, calidad y buen trato, la receta del exitoso gastrobar de la calle Olmos

Tamara Rivas Núñez
Tamara Rivas A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Con propuesta simples elaboradas con mimo como su raxo con Cabrales han logrado situarse entre los locales mejor valorados de la ciudad

15 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando llegaron desde la República Dominicana hace ya más de quince años, Jordi Félix y su pareja, Ana Pérez, encontraron en la hostelería una salida laboral que poco a poco fue convirtiéndose en una pasión. «Vimos que se nos daba muy bien y decidimos dar el paso y abrir nuestro propio negocio», resume la parte masculina del tándem que está al frente de Deabejas, un gastrobar en el que la sencillez, la calidad y el buen trato van siempre de la mano. Con ese tridente por bandera han alcanzado su particular receta del éxito gastronómico hasta el punto de situar a este coqueto local de la calle Olmos entre los mejor valorados de la ciudad —en Google tienen una puntuación de 4,7 y acumulan más de 2.300 reseñas y en TripAdvisor suele estar en el top 5—. «Abrimos una semana antes de que se decretase el estado de alarma. Fue un palo y estábamos literalmente en bancarrota cuando pudimos reabrir con las restricciones. Pero se creó un vínculo y un afecto entre los vecinos y nosotros que nos convirtió a unos en salvavidas de los otros», esgrime con orgullo. 

Su carta se compone de propuestas clásicas, elaboradas con mimo y acierto, que resultan perfectas para compartir y que funcionan en clientes de todas las edades. «El local es pequeño, apenas tenemos espacio para almacenamiento, lo que nos hace estar en constante producción. Todo lo que ofrecemos, lo preparamos aquí, desde las salsas a los adobos de las carnes. Nuestro almacén es el estómago del cliente», asegura Jordi Félix. Uno de los grandes triunfadores de la carta es el raxo al Cabrales. La carne se prepara en la sartén después de pasar 24 horas en adobo. «Queda muy jugosa y la salsa es arrolladora. Le sale espectacular. De cada diez mesas, ocho la piden», asegura. Algo más atrevido, pero igual de resultón es el wok de verduras (lleva zanahoria, cebolla, pimiento y champiñones), que acompañan de langostinos. La tortilla estilo Betanzos (o no), las patatas bravas, la ensaladilla o sus cremosas croquetas —suelen ir variando, pero actualmente las tienen de jamón ibérico, mejillones o calamares— siempre son un acierto.

«Hacemos una cocina honesta, con materia prima de calidad y sin pretensiones. Y nos gusta ofrecer un trato informal y cercano para que el cliente se sienta lo más cómodo posible. Recomendamos reservar porque solemos estar llenos. Pero si llegan por la puerta, siempre hacemos un esfuerzo para sentar a todo el mundo», afirma. Algunas de las raciones, como las albóndigas, ensaladilla o el raxo, tienen su versión en formato tapa. Completan la carta con varias tostas y cuatro postres de lo más golosos: coulant de chocolate con helado, tarta de la abuela, tarta de queso al horno y otra de tres leches. «Cada una tiene su público. Yo soy más de queso, pero a los que les gusta el chocolate, tienen donde elegir», concluye.  

Menú recomendado

- Tapa de patatas bravas.

- Langostinos crujientes con alioli y salsa sweet chili.

- Raxo al Cabrales.

- Tarta de queso.

- 2 cañas.

- 2 cafés con leche.

- Precio para 2 personas: 43,50 €.  

Calle Olmos, 2 / Abre todos los días de la semana de 13.00 a 16.00 y de 20.00 a 24.00 horas / 881 966 575