El mítico establecimiento, que desde 1962 hasta el 2004 estuvo en Riego de Agua y se trasladó después a Juan XXIII, al lado de la iglesia de San Jorge, volvió a abrir gracias a la iniciativa de Mauro Lago y María Collazo
13 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Con otra estética. Sin las mesas de mármol y con otras sillas. Sin posibilidad de jugar una partida de cartas o dominó. Pero en A Coruña se puede decir que La Barra, un bar de más de setenta años, resucitó. «Cambiamos el logo, que lo hizo nuestro amigo Rubén Peña. Ofrecemos desayunos completos que pensamos ir ampliando. Pensamos que es ideal para tomar un café, un aperitivo al mediodía o para alguna celebración por la tarde. Aunque no tenemos cocina hay ensaladas, tostas, pulguitas... », destacan Mauro Lago y su mujer, María Collazo. Mauro ya regenta otro bar, el Gatopeixe, en la calle Disciplina, y ahora se animó con el segundo en Juan XXIII, en un lateral de la iglesia de San Jorge y a unos metros del mercado de San Agustín. El primer La Barra fue en Riego de Agua, en un bajo mítico que abrió en 1962, aunque antes ya hubo otro negocio de hostelería. Hace 20 años que cerró y una persona vinculada a los propietarios lo abrió en la ubicación actual intentando mantener la estética. La pandemia fue un golpe demasiado duro y llevaba ya un tiempo cerrado. Ahora Mauro y María lo resucitan manteniéndole el nombre de siempre. Van poco a poco, conscientes de que la zona se animará mucho cuando reabran el Gadis y los negocios exteriores del mercado de San Agustín.