Llega la Noite Blanca del Obelisco: «Esperamos que la gente se anime y venga a comprar al centro, que estamos olvidados»

C. Devesa LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

EDUARDO PEREZ

Un total de 95 comercios participan en la iniciativa, que también cuenta con un puesto informativo de la Asociación galega de familias de acollida. Además, hay barras para tomar algo, juegos infantiles y música en directo

31 may 2024 . Actualizado a las 14:01 h.

La Asociación de Comerciantes del Obelisco celebra un año más su Noite Branca con descuentos para fomentar las compras y apoyar al pequeño comercio de la zona. En total, en la iniciativa participan 95 negocios que esperan que el público se anime a visitarlos a lo largo de esta jornada, que comenzó a las doce del mediodía y se prolongará hasta las doce de la noche.

«Tenemos un descuento del 10 %. Nosotros cerramos a las nueve de la noche, ya que nuestra tienda es de moda infantil y a los peques hay que dormirlos pronto», apuntó Goretti, de Luna Lunera, que junto a su hermana Carolina regenta el negocio. «Esperamos que la gente se anime y venga a comprar al centro, que estamos olvidados», apuntaron las comerciantes, que añadieron que cuando hay buen tiempo, «sí que se nota, al igual que cuando hay cruceros».

Goretti y Carolina, de Luna Lunera, comercio adherido a la Noite Blanca
Goretti y Carolina, de Luna Lunera, comercio adherido a la Noite Blanca C. D

Coincide con ellas Ruth, de Simorra donde hoy rebajan sus prendas un 25 %, «no en toda la colección, no lo aplicamos ni a fiesta ni a artículos de continuidad», explicó la dependienta. En su caso, es el segundo año que participan en la Noite Branca. «El año pasado fue muy tranquilo, también hizo malo y llovió por la tarde. Esperamos que este viernes, que hace sol, la gente se anime y venga»,

Junto a esos dos negocios, otros 93 abrirán este viernes hasta las doce de la noche. «Contamos con muchos comercios adheridos y habrá una zona de gastronomía, con cerveza, área de juegos, magia, bailes y música en vivo», apuntó durante la presentación de la cita la presidenta de los comerciantes del Obelisco, Isabel Porto, que agradeció a todos los participantes y al Ayuntamiento su colaboración con la cita. Asimismo, puso en valor la labor de la Asociación galega de familias de acollida (Acougo), presente con un puesto informativo.

Por su parte, la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, cerró el acto de presentación del evento. «Nesta cita unimos dúas cousas fundamentales, por un lado, a actividade do pequeno comercio, que nos axuda a seguir conseguindo a cidade que queremos e, por outro, a importancia da acollida con Acougo». Rey también puso en valor las actividades que se realizarán durante toda la jornada, «con lugares para tomar algo e degustar produtos, xunto con actuaciones musicales para animar aos coruñeses a que se acheguen aos 95 comercios asociados».

Sobre el comercio local, la regidora subrayó que es «de proximidade, cercano e de calidade e que fixeron un papel importantísimo na recuperación económica da cidada e que acompañamos cos bonos Presco». «Antes vin nun cartaz que o Obelisco é o mellor centro comercial ao aire libre da Coruña, dou fe».

Igualmente, Rey puso en valor la actividad de Acougo «que fai rede de familia e pon por diante unha realidade á que temos que facer fronte todas as Administracións, que é que os nenos teñen que crecer en entornos familiares. Lamentablemente as cifras non están nos ratios que nos gustarían, pero temos o compromiso de seguir traballando nese pacto de estado que recolle o dereito á infancia para revertir a situación de cara ao 2026  e que os menores de 6 anos medren nun entorno familiar».

La Asociación galega de familias de acollida recalca la importancia de acoger

«O acollemento familiar é unha iniciativa que non se coñece moito aínda. Este venres é o Día Mundial do Acollemento, que é un dereito universal das crianzas que están no sistema de protección», explicó la directora de la entidad, Carmen Dourado, que añadió que actualmente «hai máis de 1.500 menores en centros, sobre todo, os de menos de 6 anos precisan ser acollidos». «É un dereito non só fundamentel, senón que está recollido nunha lei específica», indicó la mujer, que apuntó que necesitan más familias acogedoras.

La presidenta de la asociación, Rebeca Pereira, se mostró agradecida porque desde la Asociación de comerciantes del Obelisco les hayan dejado sumarse a su jornada.«Al sistema de protección llegan muchos adolescentes que, por cualquier circunstancia, no pueden ser atendidos por su familia. Hay varias medidas, una de ellas es la adopción, luego está el centro residencial, en los que por desgracia hay muchos menores, y por último está la familia de acogida. Estas pueden ser extensas, es decir, por parte de primos, hermanos, abuelos de los progenitores, o ajena, de familias acogedoras que abrimos nuestros hogares a esos niños».

En su caso, tiene a dos menores de acogida. «Es un problema complicado, ya que, aunque en Galicia somos solidarios, tal y como se demostró con los acogimientos a los niños del Sáhara o de Ucrania, muchos desconocen este sistema. Hay aquí muchos niños que necesitan ser acogidos», indicó Rebeca, que explicó los diferentes tipos de acogimiento. «Lo hay de vacaciones y fines de semana, los de urgencia, que son los rápidos y con un tiempo de hasta seis meses; los temporales, con un máximo de dos años y los permanentes». Estos últimos son similares a la adopción, «pero los menores no pierden sus apellidos y mantienen relación con sus progenitores, por ello, no son adoptables». De hecho, Rebeca apuntó que «el índice del porcentaje de niños que se pueden adoptar es muy pequeño y hay una lista de espera de 10 años. En acogimiento hay peques que están toda la vida esperando una oportunidad que es un derecho básico, el de tener una familia».

En su caso, acogió a dos menores, hermanos. «Primero fue de forma temporal, unos meses, pero sus padres tienen penas altas de prisión por lo que pronto la hicimos permanente». Asimismo, durante un tiempo también acogió a una bebé. «Estuvo un año antero, ese tiempo teníamos en casa cinco niños, dos biológicos, dos de acogida permanente más esta peque».

Para ayudar a las familia acogedoras existe una prestación de 350 euros al mes, «es la pensión de alimentación», aclara Rebeca, que añade: «Según un estudio de Save the children el gasto medio por hijo es de 600 euros».

Tanto ella como sus compañeros estarán toda la jornada en el Obelisco para dar a conocer su labor a los coruñeses. «Tenemos veinte manos que repartiremos a varios artistas y el próximo año haremos una exposición». En ella se muestran los tres dedos centrales, con símbolos: «Uno representa a la familia de acogida, otro a la biológica y otro al menor».