Uxua Lazkanotegi, enfermera especializada en salud mental: «Tenemos que saber diferenciar patología psiquiátrica de adversidades de la vida»

Mila Méndez Otero
mila méndez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

uxua.Uxua Lazkanotegi, directora asistencial de los centros Hermanas Hospitalarias en Navarra y Elizondo
Uxua Lazkanotegi, directora asistencial de los centros Hermanas Hospitalarias en Navarra y Elizondo ANGEL MANSO

Una jornada aborda en A Coruña los retos de la enfermería especializada en salud mental

28 may 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Los primeros textos académicos que abordaban la entonces conocida como enfermería psiquiátrica son de 1926, hace un siglo. Se consolidó en la década de los 70 y desde hace 23 años, a raíz de un real decreto, la salud mental es una de las seis áreas de la enfermería que se enseñan en las escuelas y facultades españolas. Dar a conocer el trabajo y las demandas en esta especialidad donde las mujeres son mayoría, fue uno de los objetivos de la IV Xornada Galega de Enfermería de Saúde Mental organizada por la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (Aeesme) en la Escola Universitaria de Enfermería de A Coruña.

«Sí que cuesta encontrar vocaciones porque esta es una especialidad donde, a veces, estamos algo más invisibilizadas respecto a otras enfermeras. La salud mental es compleja, está muy estigmatizada y quizá esa estigmatización pueda repercutir en nuestra profesión. Por eso, hacemos cada vez más esfuerzos en dar a conocer lo que hacemos. A diferencia de otras áreas, donde se forman más en acciones y técnicas, nuestra principal herramienta de trabajo es la comunicación. Trabajamos con la patología y el entorno de las personas», remarca Uxua Lazkanotegi, directora asistencial de los centros Hermanas Hospitalarias en Navarra y Elizondo, y que dio ayer una de las charlas, en su caso, sobre liderazgo. «La sociedad demanda cada vez más calidad de vida, no tanto ausencia de la enfermedad, ante la cronicidad y el envejecimiento. Somos las líderes de los cuidados, por eso reclamamos más visibilidad en los órganos de poder, más enfermeras en la política y las instituciones sanitarias tomando decisiones», apunta Lazkanotegi.

Que en las unidades de agudos de salud mental las enfermeras sean todas especialistas, y no generalistas, o que se refuercen las plantillas son otras de sus metas. También, una mayor colaboración con los centros de salud primaria.

«Hasta el 80 % de los casos diagnosticados en psiquiatría por trastornos afectivos, como una pérdida, podrían ser tratados en atención primaria», expone Francisco Megías-Lizancos, el presidente de la asociación, que advierte: «Psiquiatrizamos situaciones que forman parte de la vida». Una realidad sobre la que Lazkanotegi, añade: «Tenemos que saber diferenciar patología de lo que son las adversidades en la vida. Tenemos que dotar de estrategias a las personas, desde que son jóvenes, para afrontar adversidades».

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Francisco Megías-Lizancos, presidente de la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (Aeesme) ANGEL MANSO

Dos cambios

Las enfermeras especializadas en salud mental ejercen en centros de salud comunitarios o en las unidades de psiquiatría y los cambios sociales impactan de forma directa en su trabajo. «Desde la pandemia, se han triplicado el número de consultas de personas jóvenes, de adolescentes. Recordemos que murieron más de 120.000 personas. Ver la muerte tan de cerca, día tras día durante tantos meses al mismo tiempo que estaban encerrados en sus casas afectó mucho a las personas, a los jóvenes especialmente», indica Megías-Lizancos.

Hay otro fenómeno, también vinculado al incremento de las necesidades de intervención infantojuveniles, sobre el que alertan. «Tradicionalmente, las adicciones eran a los fármacos o estupefacientes, ahora se observa un incremento de la adicción a las nuevas tecnologías. Empieza muy pronto, con situaciones a los 11 o 12 años», añade Megías-Lizancos.

Todo esto, sin olvidar cuestiones antiguas que permanecen. «Hay un problema importante de alcoholismo. Parece que se trata menos, culturalmente es una adicción más aceptada que otras, pero persiste», concluye el presidente del colectivo de enfermería de salud mental.

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Cuidados complejos donde la faceta humana cobra protagonismo

Las enfermeras de familia, las geriátricas, las que atienden en centros escolares o las matronas son algunas de las especialidades más populares. Pero, a todas ellas se suma desde 1974 otra rama, la salud mental. Aquí, si cabe, la faceta humana es todavía más protagonista. «La relación enfermera paciente es fundamental. La parte humana del cuidado es especialmente intensiva. Trabajamos desde una perspectiva integral de la enfermedad, la biológica, la psicosocial, la espiritual y la cultural», describe Francisco Megías-Lizancos. Su compañera, Uxua Lazkanotegi, añade: «Pensamos que los cuidados los puede otorgar cualquiera, ofrecemos cuidados complejos, ayudamos a familias y a personas en su autocuidado».