El 8M se hace oír en A Coruña bajo la lluvia para exigir igualdad y empoderamiento femenino

La Voz A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

En el acto institucional oficial en la Delegación del Gobierno se leyeron doce textos con voces de mujer

08 mar 2024 . Actualizado a las 23:35 h.

La lluvia no evitó que el color morado volviese a imperar en las calles de A Coruña en un nuevo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en el que la reivindicación de la igualdad y del empoderamiento femenino fueron el nexo común en todos los actos programados por diferentes colectivos y organismos oficiales a lo largo del día.

Las enfermeras del Chuac fueron las más madrugadoras en hacerse oír para reclamar lo que ya son demandas históricas de un sector en el que las mujeres son amplia mayoría. Convocadas por el sindicato Satse, allí se concentraron para evidenciar su «hartazgo» a lo que consideran un «menosprecio» de su profesión y enumeran como ejemplos de esa discriminación laboral, entre otros, el no poder acceder a puestos de dirección, la inclusión en una categoría laboral inferior a la de otras profesiones con el mismo nivel de estudios, o los problemas de conciliación

La marea morada se movió desde el Chuac hasta el centro de la ciudad, donde había convocadas otras dos manifestaciones, de estudiantes y sindicatos, que obligaron a cortar uno de los carriles de los Cantones. Las mujeres de la CIG, la única central sindical que convocó una manifestación en la ciudad, se movilizó a las 11.30 desde la Subdelegación del Gobierno hasta la plaza de Pontevedra bajo el lema Stop precariedade. Traballo digno e igualdade.

Media hora más tarde, a las 12.00 horas, el Obelisco fue el punto de concentración de las y los más jóvenes, que se sumaron a la convocatoria del Sindicato de Estudantes y la Asociación Feminista Libres e Combativas en una jornada en la que se llamó a la huelga a todos los institutos, facultades y centros universitarios. 

Este 8M, UGT y CC. OO. celebraron de forma conjunta la tradicional ofrenda floral, con lectura del manifiesto de, en la plaza de las Cigarreras, tras la cual se hizo entrega de la distinción Muller Traballadora a Carmen Iglesias Almeida, una mujer que «representa a unha xeneración de mulleres que deron pasos moi importantes pola igualdade», señalaron los sindicatos en una nota. Por la tarde, ambas centrales se sumaron a la manifestación central convocada por la Marcha Mundial das Mulleres y la Plataforma Feminista Galega, que cruzó la ciudad desde el Obelisco hasta la plaza de Tabacos.

En la Delegación del Gobierno tuvo lugar el acto institucional del 8M, donde se leyeron doce textos con voces de mujer, desde Luisa Villalta a Mary Wollstonecraft pasando por Chimamanda Ngozi Adichie, para remarcar el compromiso con la igualdad en la sociedad. La subdelegada del Gobierno, María Rivas, fue la encargada de abrir la conmemoración y puso en valor la importancia de que «non esquezamos que esta liña e camiño a recorrer forma parte do noso día a día». «Hoxe visibilizamos esta loita e traemos ao recordo ás mulleres que co seu compromiso fixeron este camiño. Manifestamos públicamente que, por enriba de todas as cousas, somos iguais, temos os mesmos dereitos e queremos as mesmas oportunidades, os mesmos salarios, os mesmos espazos públicos e a mesma presenza nos consellos de administración ou en calquera órgano directivo», aseveró. A continuación se inauguró en la Casa Museo Casares Quiroga la exposición Imparables, de la escritora y dibujante argentina Diana Raznovich, que refleja en sus viñetas situaciones cotidianas en las que reflexiona con ironía sobre el papel de la mujer en la sociedad. 

En el otro de los actos institucionales de la jornada, el que se celebró en la Diputación de A Coruña, contó con la presencia del presidente, Valentín González Formoso; la diputada de Igualdade, Soledad Agra, y la artista Guadi Galego, que con su tema Matiarcas puso voz a la historia de las «conquistadoras, aleitadoras, brilantes activistas da vida cotiá», que protagonizan la campaña del organismo. González Formoso destacó que el 8M es «unha xornada de reivindicación, coa que facemos máis visible una loita que debe ser diaria» y subrayó que las mujeres siguen teniendo salarios un 20 % más bajos, mayores tasas de desempleo y temporalidad y pensiones más bajas.