El Ayuntamiento de A Coruña tirará el esqueleto de O Martinete

Ana González Núñez
Ana González A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

MIGUEL MIRAMONTES

Los vecinos celebran la noticia y piden que se haga un parque infantil en el solar que quedará libre

07 feb 2024 . Actualizado a las 11:52 h.

El enorme esqueleto de ladrillo que persiste en O Martinete, en A Coruña, tiene sus días contados. La junta de gobierno local aprobó este miércoles el proyecto de demolición de la estructura ubicada entre las calles Mozart y Luis Peña Novo. El siguiente paso será la licitación de las obras por 800.000 euros, con un plazo de cuatro meses.

La alcaldesa, Inés Rey, detalló que el inmueble se comenzó a construir entre los años 2007 y 2008, justo antes de la crisis inmobiliaria, y la propiedad nunca llegó a completar las obras del edificio ubicado en un solar de 1.100 metros cuadrados, que se quedó sin acabar y, con el paso del tiempo, muy deteriorado. Luego, las obras fueron declaradas ilegalizables, porque supera las alturas permitidas.

«Converteuse nun foco de inseguridade, de insalubridade, de maleza e con risco para as persoas», reconoció la primera edila. «A propiedade non fixo caso aos avisos do Concello», dijo Rey, pues el Ayuntamiento les exigió primero a los dueños de la parcela culminar las obras y después, mantener la estructura en condiciones de seguridad. Les pusieron varias multas sin resultado: una de 1.000; la segunda, de 2.500 y la tercera ya llegó a 5.000 euros. Además de las sanciones al propietario, sobre el inmueble de O Martinete también pesa una deuda con la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), que figura como acreedora.

Asimismo, la alcaldesa explicó que el gobierno local ejecutará por vía subsidiaria la demolición total del edificio después de los estudios para evaluar su estado y «dado que os avisos non bastaron para que a propiedade asumira a súa responsabilidade co inmoble». «Era unha importante demanda veciñal, xusta e necesaria, á que hoxe se lle da resposta», ensalzó Inés Rey.

A nivel técnico, los trabajos comenzarán por vallar la finca, desbrozarla y drenar los sótanos del inmueble que están parcialmente inundados. Después, se derribará la estructura y finalmente se ejecutará el relleno del terreno para que quede nivelado.

Los vecinos piden un parque

«Por fin saldremos a calle con una sonrisa, ya que nuestro barrio volverá a ver la luz después de tantos años de castigo», celebra Amanda Diéguez, una vecina que reside frente al esqueleto que se convirtió en un foco de inseguridad e insalubridad, con okupas y ratas. Fueron tres lustros de lucha y ayer no cabía en sí de emoción, un sentimiento compartido por un grupo de WhatsApp de casi 70 vecinos. «No es un tema estético, es poder salir a la calle sin miedo, poder abrir las ventanas. Esto va a cambiar radicalmente. No tengo palabras para expresarlo», contestaba por esa vía de apoyo vecinal Eva Varela.

Son un barrio unido y generoso y solo ese foco de conflictividad ensucia sus vidas. Lo que quieren ahora, explicó Amanda Diéguez, es que el Ayuntamiento consiga hacer público el terreno para crear un parque infantil. «Aquí faltan equipamientos. Los niños no tienen donde jugar a la pelota y los mayores no tienen un lugar para pasear», detalla. Así se lo han pedido a la alcaldesa, Inés Rey. Saben que es difícil, pero esperan que se consiga.

«Estamos contentos de ver que hay pasos en firme sobre esta actuación», saludó el presidente de la Asociación Monte Martelo, Amar Basic, quien ha presentado diferentes solicitudes de derribo y propuestas. «Gracias al apoyo vecinal, se está llevando a cabo esta actuación», dijo. «Hay muchas zonas en la ciudad con estos edificios abandonados, pero creemos que este es primordial porque desde el 2012 no hubo actuación alguna. Ni se tapió, ni se aseguró. Fue un nucleo de delincuencia», recuerda.