Una comunidad de vecinos de Alcalde Marchesi, en A Coruña, se blinda frente a los toxicómanos

A. G. Núñez

A CORUÑA CIUDAD

ANGEL MANSO

Los propietarios instalaron una puerta de barrotes para evitar que la gente siga drogándose en su portal

24 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La importante afluencia de toxicómanos que merodean desde hace meses por la zona de Cuatro Caminos, en A Coruña, incordió especialmente a una comunidad de vecinos, la asentada en el número 16 de la calle Alcalde Marchesi. Este edificio de ocho plantas cuenta con un pequeño soportal cubierto delante de la puerta de su entrada, un lugar que se convirtió en el refugio de drogadictos para consumir estupefacientes, comer e incluso dormir.

«Hubo una época que una mujer hasta meaba en la puerta», cuenta una vecina del inmueble, que estaba «harta» de encontrarse a personas tiradas en su portal cada mañana cuando salía a trabajar. Y ya desde la noche era habitual para ellos tener que salir y entrar en su casa sorteando a una persona que se drogaba sentada en el escalón del portal.

Hasta una decena

«Habitualmente había entre una y dos personas, pero algunos días que se juntaban hasta diez», relata la propietaria, quien indica que sucedía todas las noches y en ocasiones se los encontraba «preparando sus cosas» en el escalón a media tarde. La mujer reconoce que no parecía gente peligrosa, pero igualmente tenía «miedo» al salir de su vivienda porque nunca sabía lo que iba a suceder, aparte de que «lo dejaban todo sucio y lleno de residuos y basura».

Cansados de esta incómoda situación, los vecinos llegaron a la conclusión de que tenían que tomar medidas. El objetivo era que los toxicómanos no volvieran a invadir ese espacio privado ubicado entre dos bajos de la calle peatonal y, aunque es tedioso para cualquier comunidad de vecinos ponerse de acuerdo y aprobar una derrama, no tuvieron dudas. Por ello, todos los pisos pusieron de su parte para instalar una puerta de barrotes ante el soportal que impidiera la entrada a todo aquel que no llevara llaves. En este nuevo acceso tuvieron que poner otro telefonillo para poder abrir a las visitas deseadas.

«Hicimos la inversión de la puerta y el videoportero porque era fundamental», relata un comerciante que ocupa un local de la planta baja del edificio. «Solo lleva diez días y funcionó a la perfección», celebra el hombre, contento porque la solución decidida surtió el efecto deseado. «Yo limpiaba el portal todas las mañanas, porque hasta dormían aquí», dice, señalando el hueco junto a su tienda. Ya no tendrá que volver a recoger papelinas, bolsas del súper y restos de comida, lo que se había convertido en algo muy habitual.

La tranquilidad volvió a reinar en Cuatro Caminos desde la operación policial

La inseguridad en la zona de la calle Alcalde Marchesi tiene mucho que ver con un narcopiso situado en el número 2 de Benito Blanco Rajoy. Las dos personas que lo habitan, supuestamente responsables del trapicheo, fueron detenidas a principios de noviembre en una operación realizada por la Policía Nacional. Los vecinos notaron el cese del trasiego de toxicómanos de un día para otro. Fue inmediato. Sin embargo, ambos quedaron libres y volvieron al lugar en apenas dos semanas, lo que supuso un jarro de agua fría para el vecindario.

Con todo, los comerciantes de la zona aseguran que la cosa está mucho más tranquila que antes. Saben que la pareja vuelve a estar en el lugar, pero tal vez con menos actividad. «Ahora está mucho más tranquilo. Queremos recuperar nuestro barrio», apunta el propietario de un negocio. Dice «recuperar» porque esta situación es relativamente nueva. Su barrio no era así hace pocos años. Fue en la primavera del 2022 cuando los vecinos comenzaron a dar la voz de alarma al ver crecer la inseguridad frente a sus viviendas. «Veo un trasiego de gente para arriba y para abajo. No hacen su vida sin meterse con la gente. A veces esperan en el cajero a personas mayores, les piden dinero y se ponen agresivos», lamentaba un vecino, asustado.

En libertad tras la detención

Así, durante el último año, tanto vecinos como comerciantes alertaron en varias ocasiones de un repunte de inseguridad y la criminalidad en la zona vinculado con la presencia de toxicómanos y la existencia de un narcopiso en la vivienda en la que finalmente se llevó a cabo la operación contra el tráfico de drogas de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional.

Ese día hubo una gran atención vecinal, ya que el despliegue fue amplio. Los policías llegaron acompañados por patrullas caninas a primera hora de la mañana hasta una vivienda en el número 2 de la calle Benito Blanco Rajoy para desarticular el punto negro de venta de drogas y arrestar a los autores.

Luego, el Juzgado de Instrucción número 2 de A Coruña decretó su puesta en libertad por «no existir motivos sólidos» para su permanencia en prisión provisional. El motivo es que durante el registro casi no se localizó droga en el domicilio de la pareja.