El picudo rojo sentencia una palmera en Maestro Mateo y otras dos en la plaza de Portugal, en A Coruña

La Voz A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Marcos Míguez

Al palmeral de los jardines de Méndez Núñez se le aplicó un tratamiento preventivo para tratar de evitar el avance de la mortífera plaga

28 nov 2023 . Actualizado a las 17:19 h.

El picudo rojo continúa sentenciando a más palmeras en A Coruña. Operarios municipales acudieron a primera hora de esta mañana a la plaza Maestro Mateo para talar uno de los tres ejemplares que todavía quedaban en pie alrededor del parque infantil y que se ha visto afectado por la mortífera plaga, según explican fuentes municipales. La parte superior de la palmera, ubicada en la zona central del parque, ya ha sido talada y desde María Pita explican que se vigilará muy de cerca la evolución de las otras dos. Una cuarta que había en la parte del parque más próxima a la calle Alfredo Vicenti ya fue talada en el pasado, aunque todavía permanece presente su base.

Jennifer, trabajadora de la peluquería Cavelicco, reconoce que la pérdida es «una pena». Se enteró de que hoy iban a talar todas las palmeras de la plaza cuando llegó para empezar su jornada laboral. «El parque va a quedar muy desolado», aseguró en el programa Voces de A Coruña, de Radio Voz.

Cerca de allí, a apenas doscientos metros de distancia, otras dos palmeras correrán la misma (mala) suerte y serán taladas a lo largo de la jornada. Forman parte de un grupo de siete ejemplares que hay en la plaza de Portugal, en la zona más próxima al colegio Compañía de María, que permanece precintada y con señales de prohibido aparcar para facilitar el trabajo de los operarios. «Si están enfermas, no queda otra que talarlas. Lo que no es normal es dejarlas enfermar. Son parte del paisaje de esta plaza y es fácil que tengan más de un siglo de vida en esta zona», señalaba un vecino,

También el palmeral de los jardines de Méndez Núñez está amenazado por la presencia del picudo rojo. Los técnicos de la empresa de mantenimiento de los jardines históricos de la ciudad estuvieron a principios de semana trabajando a contrarreloj y hasta última hora para aplicar un tratamiento preventivo para tratar de evitar la entrada del insecto en el follaje del árbol, ya que una vez dentro resulta muy difícil de erradicar. La alcaldesa, Inés Rey, aseguró sentir «una preocupación intensa» por el futuro de estas y otras palmeras de la ciudad.