Aunque Hawái tiene los mejores arcoíris del mundo, estos días las condiciones meteorológicas dejan fotometeoros espectaculares
06 nov 2023 . Actualizado a las 18:18 h.Las borrascas Ciarán y Domingos han dejado estos días imágenes de inundaciones, apagones y árboles caídos en A Coruña, pero también escenas bucólicas que, curtidas en espectáculo, siguen dejando a las masas embobadas. Un estudio revela que Hawái es el lugar de mundo donde mejor se ven los arcoíris, por las condiciones climáticas y la pureza del aire de esta joya del Pacífico, pero no hace falta cruzar el globo para encontrar fenómenos ópticos y atmosféricos inigualables.
El astrofísico Borja Tosar explica que estos días se observan más arcoíris de lo que (creemos) es habitual, porque se alternan chubascos y claros. Para poder apreciar este acontecimiento, indica de forma didáctica, «tiene que hacer sol, pero ponernos de espaldas a él, y a la vez delante de nosotros tiene que llover o haber llovido». Continúa: «La luz del sol, blanca, se descompone en colores cuando entra en contacto con las gotas de agua y crea el arcoíris, que en zonas de costa y despejadas, como el caso de A Coruña, es más fácil de ver».
El meteorólogo Juan Taboada no se atreve a sentenciar que en A Coruña encontremos fotometeoros tan espectaculares como en Hawái, pero sí considera que la ciudad herculina reúne los requisitos necesarios para que sea un placer disfrutarlos. Eso sí, durante un período de tiempo corto: «Si te digo que se puede ver un arcoíris durante quince minutos ya me parece mucho».
Además, por suerte o por desgracia, en esta urbe las lluvias y el sol entran constantemente en alternancia. Y en todas las estaciones, lo que permite que este fenómeno se observe durante todo el año. «En otoño e invierno se suele dar cuando ha pasado un frente frío y empiezan a abrirse claros, y en primavera y verano cuando hay lluvias convenctivas, tormentosas».
No son pocos los fenómenos ópticos que deja el cielo herculino a lo largo del año. Según mantiene Tosar, los coruñeses pueden encontrarse con halos solares (un círculo que rodea al astro rey) cuando hace más frío, ya que se trata de cristales de hielo que reflejan la luz del sol. También con parhelios, que son pequeños resplandores que se forman a ambos lados del sol por su reflejo en las nubes; o halos lunares: anillos que se forman cuando la luz del satélite logra refractarse a través de pequeños cristales de hielo.
Menciona el astrofísico también el rayo verde, que él de momento aún no ha visto. «Se produce con la puesta de sol, cuando solo queda un resquicio de luz, en la línea del horizonte». Puntualiza el experto que, si quiere disfrutarse, es importante hacerlo con personas que tengan experiencia y conozcan las técnicas de observación solar, porque puede resultar peligroso.