Noche y día a las puertas del Coliseum de A Coruña para ver a Morat: «Solo dormí tres horas»

Tamara Rivas Núñez
T. Rivas A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Nicolás y Fátima, a las puertas del Coliseum para ver a Morat
Nicolás y Fátima, a las puertas del Coliseum para ver a Morat F. Molezún

Nicolás y Fátima llevan desde las 21.00 horas a las puertas del recinto para garantizarse la mejor ubicación para disfrutar del concierto de la banda colombiana

29 jun 2023 . Actualizado a las 11:08 h.

Una noche a la intemperie frente al Coliseum, con poco más que lo puesto, y todavía con una espera por delante de unas cuantas horas más. Fátima y Nicolás fueron los primeros en situarse a las puertas del recinto que acogerá esta noche el concierto de la banda colombiana Morat. Una anticipación que persigue un único objetivo, el de garantizarse las mejores vistas y situación para vivir el espectáculo con toda la intensidad posible.

Llegaron a las 21.00 horas cargados de ilusión y no perdieron esas ganas ni ese ánimo ni siquiera cuando la lluvia hizo acto de presencia esta mañana y les obligó a resguardarse bajo sus paraguas. «Solo dormí tres horas, pero la experiencia va a ser maravillosa. He visto vídeos de otras actuaciones y es un auténtico espectáculo. Va a ser un gran concierto y merece la pena», aseguró Nicolás Fernández, que acaba de terminar primero de bachillerato. Junto a él está su amiga Fátima Fernández, para quien el esfuerzo merece la pena. «Es que estoy enamorada de ellos, son perfectos», resume la joven. 

Las entradas para el concierto salieron a la venta a finales de diciembre y Nicolás y Fátima se hicieron con unas de las primeras. Los suyos son unos tickets especiales que, con un precio de 80 euros más los gastos de gestión, les garantizan un acceso temprano al recinto y una ubicación privilegiada. Pero a ellos no les vale estar en un buen sitio, quieren estar en el mejor, y por eso pasarán casi 24 horas a las puertas del Coliseum

Su devoción por Morat y el hecho de pasar casi un día entero esperando para verlos no pasó desapercibido entre los trabajadores del recinto que, cuando el miércoles por la noche se marchaban a sus casas y vieron a los jóvenes en la puerta, les ofrecieron unos castores para aislar la humedad, les desearon una buena noche y les pintaron en la mano los números 1 y 2 para dejar bien claro que serán los dos primeros fans que entrarán al Coliseum para ver a Morat.