Hartazgo en Cuatro Caminos, en A Coruña, por los continuos robos: «Me amenazaron con un cuchillo»

B. Franco, T. Rivas A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Jenny, propietaria de la cafetería Gabana, con el cartel en el que prohíbe la entrada a personas conflictivas
Jenny, propietaria de la cafetería Gabana, con el cartel en el que prohíbe la entrada a personas conflictivas MIGUEL MIRAMONTES

Una hostelera se ha visto obligada a instalar cámaras y un cartel que prohíbe la entrada a personas conflictivas

04 abr 2023 . Actualizado a las 20:02 h.

El hartazgo y la desesperación por los continuos robos y altercados en la zona de Cuatro Caminos ha llevado a la propietaria de la cafetería Gabana, de la calle Primavera, a colocar un cartel que no pasa inadvertido entre la clientela en el que se prohíbe la entrada a toda aquella persona que cumpla con alguna de las siguiente premisas: se encuentre en estado de embriaguez, porte o consuma cualquier tipo de drogas, provoque o incite desórdenes en el local, cree situaciones de incomodidad para clientes o trabajadores o porte cualquier objeto susceptible de causar daños a personas o cosas. «La zona se ha puesto muy mal. Hay gente drogada pidiendo dinero a los que se sientan en la terraza y cuando no les dan, amenazan a la gente. A mi me llegaron a amenazar con un cuchillo», explica Jenny, al frente del local. 

Para defenderse de situaciones como esa, además de la colocación del cartel se ha visto obligada a instalar cámaras de seguridad. «Los problemas son constantes. Se meten en los baños a fumar o lo que sea. La tubería del de las mujeres ya me la han roto cuatro veces», denuncia. 

Señala que los altercados no se limitan a los locales de hostelería. «Hace quince días, a las diez de la mañana y a plena luz del día atacaron a una señora de 81 años que venía caminando para robarle el bolso», añadió. Otro establecimiento, en este caso de telefonía, que está en Alcalde Marchesi fue víctima de cuatro robos en menos de diez días. No obstante, los comerciantes de la zona aseguran que en las últimas dos semanas han visto aumentada la presencia policial y consideran que está funcionando como elemento disuasorio para este tipo de ilícitos.