El Premio Nacional de Informática de la Salud: «Lo nuestro no es solo un ejercicio académico, ya tiene aplicación práctica real»

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

El profesor e investigador Marcos Ortega Hortas, premio nacional de Informática de la Salud 2022, con médicos e investigadores con los que desarrolla proyectos de inteligencia artificial. De izquierda a derecha: Jose Manuel Castro (jefe de Radiodiagnóstico del Chuac), Enrique Miguez(responsable de la Unidad de Infeciosos del Chuac), Pablo Guillemette (desarrollador de negocio del grupo Varpa de la UDC), María del Mar Tomás Carmona (investigadora del Inibic-Chuac),Jorge Novo Buján (grupo Varpa UDC) y Mar Castellanos (jefa de  Neurología del Chuac y directora del Inibic).
El profesor e investigador Marcos Ortega Hortas, premio nacional de Informática de la Salud 2022, con médicos e investigadores con los que desarrolla proyectos de inteligencia artificial. De izquierda a derecha: Jose Manuel Castro (jefe de Radiodiagnóstico del Chuac), Enrique Miguez(responsable de la Unidad de Infeciosos del Chuac), Pablo Guillemette (desarrollador de negocio del grupo Varpa de la UDC), María del Mar Tomás Carmona (investigadora del Inibic-Chuac),Jorge Novo Buján (grupo Varpa UDC) y Mar Castellanos (jefa de Neurología del Chuac y directora del Inibic). CÉSAR QUIAN

Marcos Ortega cree que la Agencia de Supervisión de la Inteligencia Artificial en A Coruña ejercerá un «efecto llamada» para captar inversiones y talento innovador

22 ene 2023 . Actualizado a las 21:31 h.

Este jueves por la tarde, Marcos Ortega Hortas ( A Coruña, 1980) recogió en Madrid el Premio Nacional de Informática de la Salud 2022 con el que la sociedad española reconoce el esfuerzo personal en innovación TIC en el ámbito sanitario y, en especial, en la aplicación de la inteligencia artificial (IA) a la medicina. Doctor en Informática e investigador del grupo Varpa del Inibic (Chuac), este ingeniero profesor de la Universidade da Coruña acumula más de un centenar de proyectos de investigación nacionales e internacionales de los que se han derivado tres patentes y 25 registros de software, todos en explotación por la industria. «Convierte este modelo de investigación e innovación en una fuente generadora de conocimiento y riqueza por la proximidad al mercado de muchos de sus proyectos», dice el acta del jurado. 

—¿Qué significa para usted este premio?

—Una gran alegría, la verdad. Es un reconocimiento muy importante a la labor no que vengo realizando yo, sino que venimos desarrollando. La investigación nunca es un esfuerzo individual, sino colectivo. Es un reconocimiento a todos los investigadores que me acompañan, a mis compañeros de la Facultade de Informática de la UDC, y por otro lado y no menos importante, a los colaboradores médicos y clínicos de las distintas especialidades. Sin su aportación no sería posible desarrollar tecnología aplicada a la salud. Reconoce la labor en diversos proyectos para los que resulta clave el Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic) y la Fundación Profesor Novoa Santos, que nos acompaña en todo momento, desde que surge la idea hasta que llegamos al fin de cada proyecto. Para mí es un orgullo y una gran satisfacción que una sociedad tan importante haya pensando en nosotros y es también un espaldarazo, una inyección de ánimo para seguir adelante, un impulso. Valoramos sentir este refuerzo, porque para nosotros reconocer el papel de las TIC en el ámbito sanitario tiene un valor especial por lo que significa la salud para todos.

—Está adscrito al Citic de la UDC y al Inibic del Chuac, una alianza entre ingenieros informáticos y profesionales sanitarios.   

—El grupo Varpa está formado por una veintena de investigadores, desde estudiantes predoctorales hasta profesores ya consolidados. Somos un grupo adscrito a la UDC centrado en la Facultade de Informática, con un perfil marcadamente tecnológico. Principalmente hay ingenieros informáticos, pero también contamos con investigadores con base en las ramas de la matemática, la física… Llevamos muchos años funcionando y colaborando activamente con otros grupos del Inibic y de otros hospitales de España e internacionales. Trabajamos mucho en IA, en el desarrollo de aplicaciones y soluciones automáticas para predicción diagnóstica, para medicina personalizada… Es investigación aplicada a especialidades, de ahí la necesaria colaboración de los clínicos para apoyar y poder validar soluciones en entornos reales, en los hospitales, porque se trata de poder ponerlas a disposición de los pacientes, que no se queden en el ámbito teórico. Lo nuestro, lo que hacemos, nuestra investigación no es solo un ejercicio académico, tiene utilidad real en la práctica clínica.

—¿De qué proyecto se siente más orgulloso?

—Todos los proyectos tienen su parte especial… Pero por mencionar alguno, sí, especialmente orgulloso del del covid-19. Lo tengo en consideración por las circunstancias en las que surgió. En un contexto de pandemia ser capaces de montar un proyecto multidisciplinar con los médicos en las circunstancias en las que estaban y con resultados que se están aplicando en los hospitales… Fue muy particular. Se centró en el análisis automático de radiografías para facilitar un diagnóstico rápido del covid. Acabamos de presentar los resultados y nos ha permitido no solo ampliar relaciones internacionales, sino plantearnos extender el campo actual hacia otras patologías pulmonares, otras neumonías, tuberculosis.. para avanzar hacia un sistema de cribado más general. Muchos proyectos son extensibles en otros. Todos tienen una fecha oficial de inicio y de fin por cuestiones administrativas, pero en realidad son líneas de trabajo que permiten continuar más allá, dan como un empujón, un acelerón. Un proyecto presenta resultados y a la vez sirve de base para otro posterior, para seguir avanzando. 

—También estudian cómo predecir patologías neurológicas muy prevalentes.

—Este proyecto también tiene un significado especial para mí, por motivos profesionales y personales. Avanzar en el diagnóstico temprano de enfermedades como el ictus, el deterioro cognitivo o el alzhéimer a través de las imágenes del fondo de ojo abre una vía de detección precoz en patologías especialmente críticas en tiempos: cuanto antes se detecten, mayor y mejor expectativa para el paciente. Poder predecir el riesgo del enfermo a cinco años vista permite establecer pautas, hábitos e incluso tratamientos que pueden mejorar sustancialmente su calidad de vida antes incluso de sufrir los síntomas. Esto tiene un impacto especialmente importante en la sociedad. 

—Para quien trabaja en inteligencia artificial, que la Aesia vaya a tener la sede en A Coruña es..

—¡Una noticia fantástica! Es una grandísima noticia por todo lo que significa para el ecosistema TIC. Y no hablo solo del ámbito académico, sino del empresarial, con el que colaboramos formando especialistas y también en proyectos de innovación. La Aesia es un espaldarazo y puede potenciar el avance y desarrollo no solo económico, sino social. Para los que ya estamos involucrados es una gran alegría, sí, pero también una responsabilidad porque vamos a tener el foco puesto en Coruña desde muchas partes. La ciudad va a ser centro de referencia y guía para otras iniciativas que han de venir. El hecho de que la primera agencia europea de IA tenga la sede en A Coruña hace que todas las miradas se giren hacia aquí.

—¿Influirá en que A Coruña gane peso como foco para captar inversiones en investigación?

—Y no solo para captar fondos, sino y sobre todo para atraer talento, gente con altas capacidades que vean nuestro entorno, nuestra Universidad, nuestras empresas, nuestros centros de investigación como destinos atractivos. Esa captación de talento es la que permite avanzar constituyendo iniciativas, ya sean públicas, privadas o mixtas, y si lo llevamos al ámbito de la salud, también. Tenemos que estar orgullosos porque ya tenemos uno de los mejores hospitales de España, el Chuac, que ya está impulsando proyectos de IA, y se puede atraer talento no solo de perfiles TIC, sino del ámbito de las humanidades, del jurídico… Se va a formar un ecosistema muy interesante. Creo que habrá un efecto llamada para que la gente monte sus iniciativas alrededor de este foco de la IA en A Coruña.