Esas pequeñas grandes obras

Javier Becerra
Javier Becerra CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA CIUDAD

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13 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Una de las frases hechas de esta ciudad esa la que dice que la plaza de María Pita «es la sala de estar de los coruñeses». En teoría, allí acuden vecinos de todos los barrios en una suerte de salón colectivo. Pero lo cierto es que tal noble espacio cada vez se parece más a las plazas mayores de las grandes ciudades: lugares muy frecuentados por turistas y gente que trabaja allí, pero cada vez más lejos del imán social que un día fueron. La condición de zona de sofá, calidez y charla en A Coruña se ha desplazado claramente a la plaza de Lugo. Ahora, con la remodelación hecha en la calle Compostela, todo eso ha ido a más.

Lo comprobé claramente en la efervescencia navideña. Liberada de la espantosa imagen del coche montado sobre la acera «para hacer un recado», la zona luce esplendorosa. Pero, además, la propuesta teórica funciona en la práctica. Porque a veces las buenas ideas sobre el papel de arquitectos y urbanistas se tropiezan con unos usos ciudadanos contrarios. Todo ese despliegue armónico de bancos con listones de madera ha generado que una área comercial de compras, prisas y bolsas derive también en un espacio para el disfrute. La obra, que se acomoda con otros detalles como suavizar las esquinas de Fernando González con vegetación, genera ese bienestar que nos hace recordar que, a veces, no son las grandes obras las que hacen nuestra vida mejor, sino estas cosas menores. Igual que ocurrió con la acupuntura urbana en el Orzán de la época de Losada, las escaleras mecánicas en Maestro Clavé en la de Negreira o la apertura del parque de Santa Margarita a la avenida de Fisterra con Ferreiro, esta acción incide en esa línea. La de las pequeñas grandes obras que hacen de A Coruña una ciudad mejor.