La joven de Boiro a la que intentó secuestrar el Chicle declara que la cuñada del acusado le confesó que la violó

A CORUÑA CIUDAD

José Enrique Abuín, el Chicle, en la Audiencia Provincial de A Coruña.
José Enrique Abuín, el Chicle, en la Audiencia Provincial de A Coruña. César Quian

Las acusaciones sostienen que José Enrique Abuín siempre empleó el mismo «modus operandi» con sus víctimas

23 nov 2022 . Actualizado a las 13:16 h.

Esta mañana se celebró la segunda sesión del juicio contra José Enrique Abuín, el Chicle, por la supuesta violación a su cuñada en el 2005 y las partes intentaron rascar algo a los 11 testigos citados. Pero nada. Ninguno aportó detalle alguno que pudiera incriminar o exculpar al acusado. Fue una jornada baldía en la Audiencia Provincial de A Coruña. Aparte de evidenciarse lo complicado que resulta que las personas llamadas al estrado recuerden qué hicieron, qué vieron, que escucharon y a qué hora el 17 de enero del 2005. No hubo ni un solo testigo de entonces que no dijese que pasaron muchos años y ahora no pueden precisar nada. Todos alegaron falta de memoria, tanto los agentes de la Guardia Civil que lo detuvieron, como los compañeros de trabajo que en aquellas fechas tenía el procesado o sus vecinos y familiares que fueron pasando por el estrado.

Así que la mañana de este miércoles transcurrió sin más interés que el testimonio de la joven de Boiro que en el 2017 estuvo a punto de ser secuestrada por el Chiclecondenado por ello a cinco años de prisión—. Preguntada por aquel episodio, la víctima, declaró tras un biombo que aquel día «Llevaba el móvil en la mano contestando mensajes, me cogió del cuello y me pidió con un cuchillo en la mano que le diese el teléfono. Luego consiguió meterme en el coche». Las acusaciones querían demostrar con este testimonio la gran similitud entre ese intento de secuestro de Boiro y el de su cuñada en el 2005. Se repite la amenaza con un cuchillo e introducir a la víctima en el coche después de arrebatarle el móvil.

Esta joven recordó que coincidió con Vanessa Rodríguez, la cuñada del Chicle, cuando trabajaban en una fábrica de congelados. Y estando con ella y otras compañeras, «nos contó que su cuñado lo había violado y que su hermana no le había creído». Luego añadió que «no la veía muy bien anímicamente».

Durante la jornada también ha declarado un hombre que entonces era compañero de trabajo del procesado, que ha asegurado que aquel día llegó tarde al trabajo, lo que encajaría con los supuestos hechos que ocurrieron a primera hora. Eso sí. No pudo precisar la hora en la que apareció Abuín en la nave por el tiempo transcurrido.

Otro testigo lo vio pasar muy rápido con el coche, en una ruta que coincide con el camino hacia su puesto de trabajo. El conductor del autobús que llevaba al instituto a la víctima ha dicho que era habitual que la acompañase desde casa, pues eran vecinos, aunque no ha sido capaz de precisar si aquel día la acompañó. La versión de la víctima había sido que la acompañaba cuando ella recibió la llamada de Abuín y tuvo que regresar a casa. Una tía del procesado ha dicho que en ocasiones le había prestado dinero, aunque no recuerda aquel día, y el hijo de esta ha dicho que no se acuerda de nada y que no sabía el motivo de su presencia en el juicio. Los agentes de la Guardia Civil que participaron en la detención tampoco han recordado detalles sobre aquella jornada. La Fiscalía y la acusación particular piden que el procesado sea condenado a 15 años de prisión por un supuesto delito de agresión sexual.