El banco

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA CIUDAD

PACO RODRÍGUEZ

Al volver el ocio nocturno tras la pandemia, se descubrió su faceta de terraza improvisada de bar de copas, y con el mejor horario del mundo: de diez de la noche a siete de la mañana, sin restricciones de ningún tipo

29 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La mañana del 23 de junio se colaba una conversación por la ventana cerrada. Nada raro... salvo porque no eran más que las cinco de la mañana y al entrar en la cocina a por el primer café del día me sorprendió el volumen de las voces. Así que me acerqué a la ventana y allí estaban, tres chicas y dos chicos sentados en el banco de Sinfónica de Galicia, muertos de risa. Y es que justo encima del punto donde la calle Costa Rica se convierte en Magistrado Manuel Artime hay un banco que es el curioso epicentro de la vida social nocturna de la zona.

Porque durante el día lo mismo se paran un par de jubilados a descansar un ratito a media tarde, que espera un padre con su hijo pequeño la mañana de un sábado a que llegue la madre de la criatura, que una tarde del fin de semana acoge a una pandilla de ruidosos preadolescentes. Pero cuando más vidilla se da el banco es de madrugada. Al volver el ocio nocturno tras la pandemia, se descubrió su faceta de terraza improvisada de bar de copas, y con el mejor horario del mundo: de diez de la noche a siete de la mañana, sin restricciones de ningún tipo, por allí pasaba lo mejor de cada casa a echar un pitillo, acabarse la copa, encontrar al amor de su vida, arreglar el mundo, discutir y llorar. Hasta la policía ha pasado alguna vez por el banco.

¿Pero tú duermes?, me pregunta una vecina. Sí, porque trasladamos la habitación a la parte de atrás de la casa. Si no, sería ya íntima de toda la fauna que se dedica a vivir cada noche del fin de semana en el banco. De día parecen unos sosos listones de madera, como un escenario vacío antes del estreno. Pero cuando se levanta el telón, allí puede pasar de todo. ¿Habrá que cobrar entrada?