Tómate otra, come más: ¡no!

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

A CORUÑA CIUDAD

rober amado

22 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Es una presión desde chaval. Para que empieces a beber, para que comas hasta reventar, para que le des una calada a un pitillo, a un porro. No te dejan en paz. Algo se mueve en la sociedad, pero es a cámara lenta. Necesitamos más charlas como las que está organizando la Fundación CorBi en A Coruña sobre ciencia y cultura de la mano. Las ciencias y las letras se ayudan y se necesitan. El otro día, en el Muncyt, CorBi abrió un nuevo formato muy atractivo que huye de las sosas conferencias. Un diálogo abierto con el público en el que maridó a un restaurador como Pablo Gallego con la experta en biomedicina María Pardo. Fue una gozada para los seis sentidos. Se puede comer con inteligencia, disfrutar con sabiduría. Ambos lo corroboraron con sus hábiles palabras. Cada vez más nos avisan los médicos que muchas enfermedades no son más que la continuación de nuestra bárbara manera de comer y beber sin tasa.

Es consecuencia de esa presión de la sociedad, del cuñadismo sin complejos, que dura décadas. Esos amigos y amigas que se ríen de ti porque prefieres pescado a un chuletón. Esos colegas de toda la vida que se enfadan si no tomas el segundo gin-tonic. Rechazar algo parece una ofensa, cuando no es más que sentido común. El pesado que te pregunta con mala leche: «¿En serio que no vas a tomar postre? Pero si no puedes estar más delgado». El fofisano que encantado de sus michelines te invita al enésimo churrasco en el que la carne no puede estar más carbonizada. ¿Cómo va a ser de enfermos, de tipos a dieta, comer pescado en Galicia? Es un absurdo. Comer pescado en Galicia es una bendición.

Tanto Pablo Gallego como María Pardo comentaron en su exposición que la salud empieza por la boca y que disfrutar jamás está reñido con cuidarse. Hagan memoria. ¿Cuántas veces se han arrepentido al día siguiente de esa copa o copas que sobraron claramente? ¿Cuántas veces su estómago se convirtió en una sentina infernal por no haberse cortado en repetir plato o postre? Demos un paso adelante. Maduremos. Comer y beber con calidad y lo justo es una manera estupenda de ser feliz y darle de paso un abrazo a tu salud y a la de los tuyos. Esa teoría y práctica de los homenajes, con comida que siempre sobra, con bebida con la que se podía regar el Sahara, hay que ir transformándola poco a poco en rancio pasado. Hay médicos que van más allá y que aseguran que si les dices lo que comes te pueden pronosticar el tipo de cáncer que tendrás. No hay que ir tan lejos. Solo hay que aplicar la lógica. Esa digestión de una lubina libidinosa es una maravilla. Disfrutas de la lubina mientras la comes, de la compañía, y tu estómago te quiere mucho más. La fundación CorBi seguirá con estos diálogos abiertos que deberían  ir de gira por Galicia. Nada como explicar las ciencias y las letras como para entenderlas y entendernos. La semana que viene, la salud mental será la elegida. En el Muncyt de A Coruña, el jueves a las 19,30 horas, será el turno de las psiquiatras Iria Veiga y Eva Bobadilla. Con la falta que hace hablar de salud mental tras el páramo de la pandemia.