«Pollo, vuelve a casa», la campaña para encontrar a una ninfa perdida en A Coruña

Caterina Devesa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

El ave se escapó hace un mes de una vivienda en la ronda de Nelle con la Avenida de Fisterra: «Me llamaron diciendo que lo encontraron y me pidieron una recompensa, pero era otro pájaro», dice su cuidadora

09 may 2022 . Actualizado a las 19:10 h.

Los amantes de los animales, y en concreto de las aves, llevan cerca de un mes buscando a Pollo por A Coruña, una ninfa que se escapó de una vivienda en la ronda de Nelle con la Avenida de Fisterra. «No sé cómo, salió volando. Fue algo muy extraño», cuenta Zaira Torres, su cuidadora, que explica que cuando el ave se fue de la casa ella estaba en el salón. «Nunca tengo las ventanas abiertas. A veces la ponía conmigo en la terraza y nunca intentó marcharse. Luego, dentro de casa, abría las ventanas un poco, para que si intentaba irse no pudiese. El día que se marchó tenía una ventana más abierta de lo normal y de repente se asustó por algo dentro de su recinto, chilló y se fue volando. Salí a buscarla a la calle, pero no la encontré». Esa misma jornada, un vecino la llamó diciéndole que la había visto, pero no la localizaron.

La mujer, de 34 años, explica que las ninfas son aves asustadizas. «Suelen ir hacia casas, entonces pienso que quizá la tenga alguien. Desde que se perdió avisé a todas las clínica veterinarias, a los vecinos de la zona, a los comercios.... a todo el mundo que pude. Por donde vivo todos saben que la busco. Puse también mensajes en Facebook e Instagram, en donde creé una cuenta con el nombre Pollo vuelve a casa. Luego pegué carteles en las calles, porque mucha gente no tiene redes sociales, pero me los rompen. De 50 que colgué solo queda uno». 

Intento de fraude

Más allá de los misteriosos destrozos de los los papeles con la foto de Pollo, Zaira tuvo que enfrentarse a un intento de fraude, ya que le intentaron dar gato por liebre, aunque en este caso fue pájaro por pájaro. «Me llamaron un día diciendo que tenían a mi ninfa y me pedían una recompensa. Justo ese día yo estaba fuera, porque fue el Día de la Madre, y mandé a un amigo a por el pájaro. Al llegar vio que no era el mío, el mío es gris y este es amarillo. Mi amigo me llamó y le dije a la chica que no era mi pájaro, pero que me lo iba a quedar para buscar a sus dueños. Me dijo que ya lo haría ella y le dije que no, que si no avisaría a la policía. Ahora lo cuida mi amigo, que tiene además otras aves, mientras buscamos a sus dueños. Hemos avisado a las veterinarias, al centro de protección de la fauna de Oleiros, y lo hemos publicado en las redes sociales. Desde las clínicas me dicen que quizá la persona que me lo dio lo haya robado y que por eso no aparecen los dueños».