Intolerable chantaje

Carlos Agulló Leal
Carlos Agulló EL CHAFLÁN

A CORUÑA CIUDAD

Los refuerzos del servicio de recogida de basura trabajando en la zona de Monte Alto
Los refuerzos del servicio de recogida de basura trabajando en la zona de Monte Alto ANGEL MANSO

En A Coruña tenemos experiencia en conflictos (anunciados o encubiertos) que dejan las calles con esa imagen deplorable que llevamos sufriendo una semana

04 mar 2022 . Actualizado a las 11:57 h.

No es la primera vez. En A Coruña tenemos experiencia en conflictos (anunciados o encubiertos) que dejan las calles con esa imagen deplorable que llevamos sufriendo una semana. Las toneladas de basura que se han retirado no son suficientes todavía para devolver a la ciudad garantías de salubridad. Ni un aspecto aseado, que es algo de lo que podamos presumir: A Coruña ocupa un puesto destacado en el ránking de las ciudades más sucias de España.

Sabotaje, chantaje, moneda de cambio. Son algunas expresiones utilizadas estos días por los contribuyentes que pagan cada año alrededor de 30 millones de euros de las arcas municipales para que unas empresas privadas, concesionarias de un servicio público esencial y con vocación legítima de obtener beneficio, mantengan las calles limpias, los contenedores vacíos y las basuras convenientemente tratadas. Pero de forma recurrente supuestos conflictos laborales derivan en actos criminales. Esta vez dos camiones quemados, contenedores ardiendo y una veintena de vehículos misteriosamente pinchados al mismo tiempo. No acaban de aclarar qué está sucediendo las explicaciones peregrinas de un sindicato sectorial habituado a ganar los pulsos y de unas empresas obligadas garantizar el servicio por más que les suba la factura.

Y el Ayuntamiento, siempre temeroso de los órdagos que unos sindicalistas nada convencionales lanzan en momentos críticos (fiestas de verano, elecciones, carnaval…), espera cuatro días para decir basta. Cuando ya tenemos la basura al cuello. Tal vez se pudo hacer antes (el argumento del gobierno local es que había que esperar a que la emergencia fuese indiscutible por nadie para garantizar su eficacia), pero es justo reconocer que hasta ahora nunca se había respondido con tal contundencia.