El presente y los retos de futuro del sector

Cristina Calvo-Porral PROF. TITULAR COMERCIALIZACIÓN E INVESTIGACIÓN DE MERCADOS

A CORUÑA CIUDAD

16 ene 2022 . Actualizado a las 12:35 h.

El sector pesquero es un sector estratégico para la ciudad de A Coruña, fuente de riqueza y de desarrollo económico, que además constituye una de las principales industrias de la ciudad, vital para su tejido económico, social y productivo. Así, los datos muestran que el puerto urbano de A Coruña —con una importante flota extractiva de altura y bajura— es el mayor puerto de pescado fresco de Europa, con un tráfico de más de 35.000 toneladas, un valor de ventas superior a los 69 millones de euros en el año 2019 y la creación de aproximadamente 10.000 empleos indirectos.

Pero, ¿a qué retos se enfrenta el sector de la pesca en el futuro, en un sector alimentario cada vez más complejo y competitivo? Desde el punto de vista de la oferta, uno de los retos es la disminución de los recursos, que debido a la degradación y sobreexplotación del medio marino conlleva desde hace años el establecimiento de límites en las capturas, ya sea mediante paradas biológicas o mediante restricciones en las cuotas de pesca. Otro reto importante es el incremento de precios de los productos en origen, en una cadena de valor dominada por la gran distribución comercial. Y es que en un contexto de elevada inflación como el actual unos precios elevados pueden provocar un efecto sustitución del pescado por otros productos de alimentación más asequibles.

Y desde el punto de vista de la demanda, el sector de la pesca también debe afrontar nuevos retos. El consumidor gallego demanda un producto de calidad, y prefiere el consumo de pescado fresco frente a otras opciones como el pescado congelado o procesado. Sin embargo, este sector deberá atraer y conquistar al consumidor joven, ya que la preparación y cocinado de pescado —especialmente el fresco— requiere de un conocimiento y un tiempo que a menudo el joven no tiene. Otro reto importante para este sector es que el producto deje de ser percibido como una materia prima o commodity de escaso valor añadido. Para ello las empresas del sector deberían apostar por la creación de marcas valiosas y por la oferta de productos con alto valor añadido para el consumidor. Finalmente, este sector debería incorporar nuevas tecnologías en su cadena de valor, como por ejemplo la tecnología blockchain en la trazabilidad del producto, o la incorporación de códigos QR que faciliten al consumidor una mayor información sobre los productos del mar que consume.