La policía confirma que el ADN vincula a dos de los sospechosos con el crimen de Samuel Luiz

Lucía Cancela A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Serán acusados también de un delito contra la vida, en grado de tentativa, del senegalés que intentó proteger con su cuerpo al joven. «Quisieron eliminarlo», asegura el comisario que investiga el ataque

03 ago 2021 . Actualizado a las 09:08 h.

El delegado del gobierno en Galicia, José Miñones, comunicó este lunes las novedades acerca del caso Samuel Luiz, asesinado el pasado 3 de julio en A Coruña. Miñones indicó que esta misma mañana habían cerrado un «primer capítulo» en el asesinato del joven con dos novedades principales: la entrega a la jueza de sendos informes que confirman la presencia del ADN de dos de los autores de los hechos y el levantamiento del secreto de sumario.

Esta última actuación, permite conocer los hechos detallados que recogen cómo sucedió la agresión que acabó con la vida del joven. Miñones explicó que en la noche del 2 al 3 de julio se produjo la agresión, ocurrida en un tramo de 150 metros de la avenida Buenos Aires. Una paliza que duró seis minutos, entre las 2.58 y las 3.04 horas, que empezó junto al arenal de Riazor, y finalizó en el número 2 de la citada calle. 

Pedro Agudo confirmó que la agresión se produjo a raíz de la videollamada que Samuel y su amiga Lina estaban realizando: «Esa vista panorámica molesta al detenido número 1 y empiezan las imprecaciones». En es este momento, le propina el insulto de «maricón». Acto seguido se dirige hacia él y le agarra fuertemente por el cuello en varias ocasiones, a la vez que lo empuja y cae al suelo. En este momento, comienza a pegarle puñetazos en la cara. Aquí es cuando Ibrahima se introduce en la agresión. Se sitúa entre el detenido y Samuel, para que los golpes finalicen. Y efectivamente, lo logra durante unos instantes. No demasiados, ya que al momento llega el detenido número dos: «Este es el primero en sumarse a la agresión, saliendo del local para apoyar a su amigo y practicando un mataleón a Samuel», explicó Agudo. Una vez la víctima se encuentra en el suelo, los dos siguen propinándole golpes en repetidas ocasiones.