El turismo en A Coruña: de un julio «horrible» a un agosto descafeinado

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

MARCOS MÍGUEZ

Las reservas hoteleras para el próximo mes rondan el 80 %, aunque el sector prevé variaciones en función de las medidas sanitarias

02 ago 2021 . Actualizado a las 00:28 h.

Este mes de julio ha sido el peor en mucho tiempo... en cuanto a turismo se refiere. Así lo confirma el presidente de Hospeco, Richard Huerta, quien explica que especialmente dos factores influyen en este balance negativo: la lluvia y el mal tiempo predominante durante este mes, y las medidas restrictivas anunciadas por la Xunta a mediados de julio debido a un repunte en los contagios por el covid-19, una circunstancia que derivó en «una auténtica avalancha de cancelaciones» en el sector hotelero. «Julio ha sido terrible; en cuanto al tiempo que hemos tenido y en cuanto a ocupación. De hecho, en la primera quincena hubo una ocupación media, pero desde el día 20, con las nuevas restricciones, hubo un frenazo importante». Indica que los fines de semana dieron un poco de oxígeno al sector, pero nada que ver con el de junio, que fue «bastante mejor».

Los locales de hostelería también han notado los chaparrones de julio y el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería, Héctor Cañete, confirma que fue un mes «muy malo», con caídas en la facturación y en las ventas de más del 50 %. «No levantamos cabeza y, a estas alturas, no sabemos si lo que ocurrió en julio se debe a que no vienen turistas, a que la gente tiene miedo y no sale o a las medidas restrictivas. El caso es que los locales de hostelería no están funcionando bien», indica.

Las nuevas restricciones

El miércoles la Xunta anunció que A Coruña, Arteixo, Culleredo y Cambre pasaban desde el viernes al nivel alto de restricciones por covid. Es decir, con la prohibición de reuniones de no convivientes entre la 1.00 y las 6.00 de la noche, el cierre del ocio nocturno y la necesidad de presentar el certificado de vacunación para poder permanecer en el interior de los locales de hostelería. «Es decir, llueve sobre mojado», sentencia Héctor Cañete.