El Pelícano de A Coruña remonta el vuelo

Lucía Cancela A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Colas de 40 minutos para entrar y «muchas ganas de pasarlo bien» en la prueba piloto de reapertura de la sala

12 jun 2021 . Actualizado a las 23:21 h.

Se encienden los focos. Suena la primera canción, en este caso, Hawai de Maluma. Y, por supuesto, se sirven las primeras copas después de 308 días cerrados. La sala Pelícano reabrió ayer sus puertas tras decir «hasta pronto» en agosto del 2020. Esta prueba, o mejor dicho, oportunidad, forma parte del experimento que la Xunta pone en marcha para medir el riesgo de contagio que supone el ocio nocturno.

Cuatro horas experimentales, desde las nueve de la tarde hasta la una, que han dado para bailar, saltar y cantar a los mil asistentes. Un tercio del aforo de la sala de eventos. El espacio contó con siete medidores de CO2 que transmitían en tiempo real información al Sergas. Además, cien profesionales velaron por el cumplimiento de las medidas. Entre estas, mostrar el DNI a la entrada, la tarjeta sanitaria y el SMS que confirmaba que el resultado de la prueba covid previa había sido negativo.

Vestidos, chaquetas, perfumes

Los asistentes al gran evento ya hacían cola 40 minutos antes de que el Pelícano abriese sus puerta. Vestidos, chaquetas de traje, perfumes fuertes pero también se dejaban ver zapatillas deportivas entre sus atuendos. Entre los jóvenes había muchas ganas. Caetana Pérez fue una de las primeras en llegar al recinto: «Preferimos venir antes para evitar aglomeraciones». Llega con altas expectativas: «Recordar el ambiente de fiesta y disfrutarlo».

El entorno exterior se empezaba a llenar con los asistentes. Dos colas se extendían en dirección a la Marina. A la cabeza estaba Zaida Meléndez, la primera que pisó la sala y recibió una nueva mascarilla: «Hemos ido a tomar algo previamente», comenta. La ocasión lo merece: «Estoy muy emocionada por todo lo que me espera esta noche», reconocía.

Una vez dentro, los altavoces amplificaban todas las canciones que apenas se bailaron en el 2020, y ni de lejos sonaron en el 2021. La pista se llena con grupos repartidos alrededor de varias mesas altas. En una de ellas, descansan las consumiciones de Pablo Mourullo, Miguel Gramunt y sus amigos. Ambos coinciden en algo: «Pasarlo bien y disfrutar, pero de forma segura, sobre todo para que la fiesta se vuelva a repetir». Un objetivo que todos tienen claro. Ovidio Rodríguez fue uno de los clientes más rápidos. Consiguió uno de los palcos vip que rodeaban la pista de baile: «Tenemos muchas ganas de pasarlo bien después de tanto tiempo». En Pelícano quieren demostrar que «ser joven, el ocio nocturno y la seguridad son compatibles», concluía.

A la entrada se desplazó el delegado de la Xunta en A Coruña, Gonzalo Trenor, para «ver cómo van los preparativos». Desde el Gobierno gallego trasladan sobre todo confianza en el sector y en su buen funcionamiento, «especialmente después de elaborar un protocolo conjunto» con los responsables del ocio nocturno.