Un error en la aplicación de la normativa anticovid impide volar a Italia a un niño de dos años

Alejandro García Chouciño
A. g. chouciño A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

Ángel Cerqueiro y su hijo, de dos años, que no pudo viajar con su madre a Eslovenia por un error en la normativa anticovid
Ángel Cerqueiro y su hijo, de dos años, que no pudo viajar con su madre a Eslovenia por un error en la normativa anticovid EDUARDO PEREZ

El pequeño finalmente viajará con su padre y su otro hermano después de que Iberia subsanase la incidencia y se comprometiese a entregarles nuevos billetes

28 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La falta de un criterio común en la Unión Europea para aclarar en qué casos se debe exigir un test negativo a los menores de edad para poder viajar entre estos Estados, genera, en ocasiones, importantes problemas a los viajeros y aerolíneas. Es lo que le ha ocurrido a principios de esta semana al coruñés Ángel Cerqueiro y a su familia. Su mujer y el hijo menor del matrimonio, de dos años, viajaban a Eslovenia desde el aeropuerto de Alvedro. «Tenían que ir con Iberia desde A Coruña a Venecia, con escala en Madrid, y en la ciudad italiana cogían un mini bus para ir a Liubliana. Mi mujer hizo la prueba de antígenos para ir más segura y a nuestro hijo no porque no era obligatorio en su caso».

No obstante, al llegar a la puerta de embarque, a las 5.30 horas del martes, le denegaron la entrada al niño por no disponer de un test. «Con la documentación que teníamos en la mano en ese momento ellos iban hasta Venecia, porque realmente no teníamos nada que acreditase que había una continuación más allá. Por eso es por lo que viaja solamente la cliente, que llevaba su prueba hecha, y no el niño, porque no disponía de ese test. Las aerolíneas tenemos la responsabilidad de comprobar toda esta documentación médica. Esto se produce, además, cuando están embarcando en el vuelo, que son momentos críticos y en los que la puntualidad se empieza a ver comprometida», explican desde la aerolínea. Aquí se producen distintas versiones entre empresa y clientes sobre lo ocurrido en la terminal coruñesa: «Argumentaban que en Madrid no les iban a dejar volar sin esa prueba. Yo hasta les enseñé un pantallazo conforme había la excepción para que mi hijo pudiera viajar sin necesitar de ese test. En Italia no es necesario hacerlo si estás menos de 36 horas de tránsito y ellos iban a estar tres o cuatro horas en ese país. Teníamos también el comprobante del bus que iba a la capital de Eslovenia. Pero ellos se mantuvieron en el no», señala Cerqueiro.

«Mi mujer se fue llorando y con un ataque de nervios. Teníamos que hacer gestiones con nuestro hijo en Eslovenia y era necesario su presencia física»

Un incidente que, según sostiene Ángel, les ha causado varios contratiempos: «Mi mujer se fue llorando y con un ataque de nervios. Teníamos que hacer gestiones con nuestro hijo en Eslovenia y era necesario su presencia física. Uno de esos trámites era una cita en el consulado este viernes, que ya se ha tenido que cancelar y solicitar una nueva. Además, imagínate la logística familiar. Yo de golpe me encuentro con que mi otro hijo, de 5 años, también estaba conmigo. Mi mujer se tenía que ir a Eslovenia porque su padre salía del hospital tras recibir una intervención quirúrgica y llegaba esa misma tarde a su casa. Mi mujer era la persona que lo tenía que cuidar. Por lo tanto no se podía quedar».

Pasadas las primeras horas, cuando Cerqueiro acude a poner la reclamación por lo sucedido se comprueba que si hubo un error personal. «Pidieron disculpas y yo me lo creo, porque a la señora que nos había atendido se la veía afectada porque se dio cuenta de todo el contratiempo que nos ha supuesto. La solución que nos ofrecieron en un primer momento era que nos podían reembolsar o cambiar el vuelo del niño, pero yo tenía que pagar el mío para acompañarlo», relata el afectado.

«Estamos llegando en la actualidad a 50 países con personas de todas las nacionalidades y cada Estado está cambiando sus requisitos con frecuencia»

Finalmente, y tras comprobar la aerolínea toda la documentación que aportó el cliente y los problemas que esto había generado, Iberia se ha puesto en contacto con él para transmitirle que le costearán tanto su viaje como el de su otro hijo, así como los costes que todo esto va a ocasionar: los shuttle y la PCR que tendrá que hacer a mayores para poder regresar a España. «Aquí casos fáciles hay muchos, pero luego hay otros que no lo son. Estamos llegando en la actualidad a 50 países con personas de todas las nacionalidades y cada Estado está cambiando sus requisitos con frecuencia. Realmente no es un caso sobre el que hubiera claridad a la hora de actuar», precisan desde la aerolínea. En este sentido, Iberia resalta que han tomado nota para evitar que este suceso se vuelva a repetir y mejorar su atención al cliente.