Una okupa tuvo que ser trasladada al Chuac tras un incendio en una casa abandonada en Os Mallos, en A Coruña

Emiliano Mouzo A CORUÑA

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Emiliano Mouzo

Las otras dos personas que vivían en el inmueble tuvieron que ser rescatadas por los bomberos por una ventana

29 mar 2021 . Actualizado a las 10:56 h.

Una mujer, de unos 35 años, okupa de una casa abandonada, tuvo que ser trasladada sobre las 9.30 horas de este lunes, al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) tras sufrir problemas respiratorios por inhalación de humo. El problema de salud le sobrevino al producirse un incendio en la vivienda que okupaba, un inmueble abandonado ubicado entre la calle Puerto Rico y el Agra de Os Mallos. Otra pareja que residía en el inmueble, de unos 50 años, tuvo que ser rescatada por los bomberos del parque de A Grela a través de una de las ventanas de la casa.

La alerta la dieron los vecinos, y de inmediato se personaron en la zona varios agentes de la Policía Local, que atendieron en primera instancia a la mujer intoxicada que ya se encontraba en el exterior de la vivienda. La policía también cortó al tráfico la calle Costa Rica para permitir el paso al camión escalera de los bomberos, y así proceder al rescate de los otros dos okupas.

Sobre las causas del incendio, será la investigación de los técnicos las que la determinen, si bien no se descarta que se debiese a que las llamas de dos velas prendiesen fuego en un colchón.

Los vecinos de la zona dicen ya estar «hartos» de la situación. Indican que llevan años sufriendo los «graves problemas» que se derivan de esta casa. Recuerdan que hace años servía de supermercado de la droga, «al igual que otras tres que estaban pegadas, y todos los días había problemas muy serios: riñas, peleas, agresiones con navajas...».

Después se derribaron las casas anexas a este inmueble, y esta vivienda «quedó para los okupas, y los problemas, aunque menores, continuaron». Los vecinos continuaron con sus quejas, «y se tapiaron las puertas y ventanas, pero ahora vuelve a estar igual, o peor».

Dicen que la casa es utilizada además como «almacén de toda clase de porquería» que las personas del este de Europa recogen en los contenedores «para vender después en el mercadillo de A Sardiñeira». Manifestaron que esta «cuadra atrae a ratas como conejos y a todo tipo de bichos». Por ellos solicitan «una solución inmediata al Ayuntamiento».